Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Martes, 23 de enero de 2007 Actualizado a las 23:45
 

EL CUADERNO DE PEDRO PAN / FERNANDO MERINO
La primera baja del Jazz Voyeur Festival


El Ayuntamiento de Palma ha hecho público un comunicado en el que acusa a Miquel Nadal, vicepresidente del Consell de Mallorca y candidato de UM a la Alcaldía, de deslealtad institucional por la utilización política de las fiestas de Sant Sebastià. Al parecer es la ocurrencia de Nadal de hablar de mallorquinidad, minimizando el carácter local de la celebración para, pongamos por caso, situar la fiesta a la derecha del trono del reino supralocal. Es un decir.

El comunicado de Cort apunta refiriéndose al Consell Insular, que «nunca ninguna institución en la historia de esta Autonomía había tenido una actuación tan desleal como en este caso, pretendiendo apropiarse de unas fiestas de gran tradición en Palma». Supongo que éste es un capítulo más de la pelea por entregas que ambas instituciones protagonizan. De nuevo es el piloto de ojos risueños quien ocupa el epicentro del cabreo, y de nuevo sólo es una frase electoralista en la travesía con meta prevista el 27 de mayo.

Es el mismo personaje que reivindica la recuperación del Festival Internacional de Jazz de Palma, pasado a mejor vida a inicios de la década de los 90, cuando la institución que vicepreside a día de hoy apenas da su apoyo al Jazz Voyeur Festival... De hecho ni se molesta en dar apoyo a los referentes culturales, como sin ir más lejos la Temporada de Ballet de Mallorca, que aún llevando como apellido la isla apenas en sus once años de vida ha recibido ayuda procedente de las arcas de aquella casa de los líos.

El Festival Internacional de Jazz de Palma fue una apuesta de los socialistas Nadal (no el de UM) y Llaneras cuando gobernaban en Cort. También las fiestas de Sant Sebastià nos llevaron a tocar las puertas del cielo cuando las organizaban los socialistas en aquella época caracterizada por la onda expansiva de la movida. Está muy bien el celo que muestran los conservadores al defender el carácter local de las celebraciones de estos días, pero conviene recordar que fue el alcalde Joan Fageda quien dijo aquello de que con menos dinero la gente seguía saliendo a la calle la noche del 19, así que recortando que es gerundio. Desde entonces la revetla ha dejado de ser lo que era, a pesar de estar las calles ocupadas de un gentío ávido de jaleo. Vaya por delante que la programación de este año al menos ha dejado el listón más bien elevado, lo que tal vez viene a justificar el ardor mallorquinista del piloto.

Apenas me quedan líneas para hablar de lo que realmente quería: la muerte de Michael Brecker, víctima de la leucemia, que estuvo el 15 de julio del 2003 en la primera edición del Jazz Voyeur Festival

«El saxo tenor más completo de la nueva generación», me decía días pasados Roberto Menéndez, director del JVF, al tiempo que me recordaba estar situados «ante la primera baja de un artista de nuestro festival». Michael Brecker moría pocos días después de la grabación de su último álbum, un trabajo «que pudo terminar con enorme esfuerzo». De nuevo Roberto que asimismo me recordaba lo enamorado que Michael Brecker estaba de la isla hasta el punto de prometer regresar con su familia. «No ha podido ser».

Ganador nada menos que de once Grammys, Michael Brecker es la primera baja del JVF, y ahí queda en la memoria aquel listado de ilustres primeras figuras que visitaron el Auditórium de Palma en tiempos del Festival, la mayoría desaparecidas. Por citar sólo unos pocos, quede constancia de Chet Baker (1988), Art Blakey (1990), Dexter Gordon (1990), Miles Davis (1991), Dizzy Gillespie (1993), Carmen McRae (1994), Ella Fitzgerald (1996) y Panamá Francis (2001). Sólo con pronunciarlos, y apenas son una parte del historial de la muestra, uno cae en la cuenta de la fuerza y trascendencia de aquel Festival que por cierto se cargó el PP.

«¿Cuándo empieza el JVF 2007?». Todo parece indicar, Lou, que el mes de marzo. Lo curioso del caso es que se quiere localizar el grueso de los conciertos en el Teatre Principal de Palma, y va el piloto y dice aquello de recuperar el Festival de Jazz de Palma... No estaría de más que hablase con Dolça Mulet.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad