INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Ayuntamiento de Palma dio ayer luz verde al
inicio de las obras del nuevo hospital de
Son Dureta en la finca de Son Espases. La
gerencia de Urbanismo aprobó la licencia de
obras para esta infraestructura dando el
plácet definitivo para que los trabajos
puedan comenzar cuando la Conselleria de
Salud lo crea conveniente, y todo apunta
que podrían comenzar mañana mismo.
La aprobación de la licencia de
obras pone fin a una larga tramitación de
más de tres años iniciada en septiembre de
2003 por el Ayuntamiento de Palma tras la
adquisición de esta finca rústica por 7,2
millones de euros en un proceso que ayer el
propio teniente alcalde de Urbanismo,
Rodrigo de Santos, reconoció que «podría
haberse hecho mejor, pero que se ha hecho
bien, y hoy el proyecto del nuevo hospital,
entre la población, nadie lo discute»,
aseguró el edil.
La rúbrica de la
licencia de obras vino acompañada de toda
una serie de prescripciones técnicas que
deberá respetar el concesionario de esta
obra, la UTE formada por Dragados-FCC
Construcción, Melchor Mascaró y Llabrés
Feliu.
Protección al
patrimonio
Una plataforma
empresarial que resultó ganadora del
concurso convocado por el Govern para la
construcción, explotación y conservación
del hospital de Son Espases por un importe
de 635 millones de euros.
El
Ayuntamiento de Palma introdujo siete
prescripciones técnicas que hacen
referencia en su mayoría a evitar impactos
patrimoniales en el Monasterio de La Real,
Síquia de La Vila y la den Baster, además
de configurar los accesos al hospital. En
primer lugar no se permitirá trabajar a
menos de 1,5 metros del cauce de las
acequias de la Vila, ni den Baster así como
a 30 metros alrededor de la posesión
tradicional de Son Espases. De la misma
forma el cerramiento del hospital no podrá
ser opaco y, a su vez, se exige cerrar con
barreras arbóreas todo el perímetro
exterior del recinto para reducir su
impacto visual y su contaminación acústica.
A todo ello hay que sumar el radio de 200
metros alrededor del Monasterio de La Real,
declarado Bien de Interés Cultural por el
Consell de Mallorca a instancias de Cort.
La licencia concedida ayer por Cort
da vía libre al Govern al inicio de unas
obras que se prolongarán por espacio de más
de tres años y que harán realidad una
infraestructura sociosanitaria de
referencia para toda Baleares. Un edificio
de 234.000 metros cuadrados construidos, de
planta baja más tres alturas con tres más
subterráneas, con 1.700 plazas de
aparcamientos y el 57% de sus 819
habitaciones individuales.