Los continuos escándalos que salpican a
las discotecas de Bartolomé Cursach
llevaron a la marca Pachá a retirarle la
concesión de la franquicia de la discoteca
de Palma.
El grupo empresarial que
posee el distintivo de las cerezas decidió
el pasado año no renovarle el contrato de
cesión de la misma por culpa de su polémica
imagen así como por no estar conforme con
la forma que tiene de llevar el
establecimiento del Paseo Marítimo de
Palma.
El Grupo Pachá exigió a
Cursach retirar las cerezas de su
establecimiento el pasado uno de enero de
2006. A pesar de ello, el propietario
prolongó la utilización de la franquicia
sin permiso durante varios meses más.
Finalmente, volvió a utilizar un viejo
nombre: Abraxas.
Pachá ha
llamado la atención no sólo por la
violencia extrema con la que se emplean
algunos de sus porteros. También por el
consumo de alcohol de menores. Un menor
quedó intoxicado en coma etílico en el
interior de dicha discoteca.
A pesar
de esta circunstancia, la discoteca también
prosiguió con otra estratagema para que
menores fueran a sus locales. Una supuesta
autorización. Finalmente, el empresario se
vio obligado a clausurar todas las galas de
tarde de sus establecimientos de
ocio.
Además, Megapark se vio
obligado a derruirlo por completo antes de
construit una mastodóntica réplica de
abadía en el mismo lugar. Con licencia de
restaurante tenía una discoteca al aire
libre.