Una de las acusaciones falsas vertidas
por Rabasco contra el director de EL
MUNDO/El Día de Baleares pasaba porque,
siempre según el edil, Eduardo Inda habría
«coaccionado» a su hijo, para que éste
retirara una denuncia contra él. La
Audiencia de Palma concluye que «no existe
acreditación alguna de la perpetración de
tal hecho». Exactamente lo mismo sentenció
la titular del Juzgado de Instrucción
número 10 de Palma.
Según apuntó la
juez Carmen Abrines, no se puede acusar a
Eduardo Inda, como pretende Rabasco, de la
comisión del delito que contempla el Código
Penal en su artículo 464, que «castiga al
que con violencia o intimidación intentar
influir directa o indirectamente en quien
sea denunciante, parte o imputado...». «No
existen de las actuaciones el más mínimo
indicio de la comisión por parte del Sr.
Inda del referido delito ya que no se ha
acreditado en modo alguno el ejercicio por
parte del denunciado de ningún tipo de
violencia o intimidación».
Apostilló
entonces la juez que «no podemos olvidar
que los denunciados en su condición de
director, uno de ellos, y de redactor el
otro, han publicado todas las noticias en
el ejercicio de la libertad de expresión y
derecho de información». Y que «los límites
previsibles de la crítica son más amplios
si esta se refiere a personajes
públicos».