–¿Se arrepiente de haber implantado el .cat
en el Parlament?–El .cat no lo llevé yo
al Parlament, se aprobó en Junta de
Portavoces. Y yo, una vez escuchadas todas
las partes sin ningún voto en contra —el PP
se abstuvo—, lo aprobé. Ejecuté lo que me
dijo la Junta de Portavoces. Yo defiendo el
bilingüismo y que cada uno se exprese en la
lengua que quiera, pero si no nos
preocupamos de nuestra lengua materna, con
la avalancha de gente que nos viene de
fuera, ya san inmigrantes o
castellanoparlantes, estará en retroceso.
Tengo el deber moral de defender mi lengua,
sin ir en contra de nadie. A la vista de
que gente cercana a nuestra ideología ha
podido interpretar que el .cat va en contra
de nuestro pensamiento político, lo siento
mucho. Yo no quiero ir en contra de mi
partido ni de gente que nos vota.
–¿Está
a favor o en contra de los Països
Catalans?
–Siempre he estado en contra.
Podemos tener la misma lengua, pero nunca
me verán sumándome a los Països Catalans.
Yo soy mallorquín y español, no catalán.
Puedo hablar el catalán y no ser de
Cataluña. No tiene nada que ver. Lo que
pasa es que existen mallorquines y
castellanoparlantes que no asumen que el
mallorquín forma parte del catalán. Esa es
la gran discusión. Y ahí ya no quiero
entrar, porque es un tema recogido en el
Estatut y apoyado por la UIB. Creo en la
unidad de la lengua catalana. Nosotros
tenemos nuestras modalidades, pero si me
pregunta si el mallorquín es catalán, le
diré que sí. Hay gente que de esto hace una
cruzada, pero es más importante que nos
dediquemos a potenciar nuestra cultura, que
es la mallorquina y la castellana, sin
cerrar puertas a nadie. Tenemos el deber
moral de que nuestros hijos aprendan a
hablar y leer correctamente el mallorquín.
Y no es fácil porque hay muchos
castellanoparlantes que aprenden el catalán
en la escuela y luego no lo hablan nunca. Y
es bien legítimo, Dios me libre de decir lo
contrario, lo respeto, pero no lo
entiendo.
–¿Qué opina de que Munar pida
la dimisión de José María Rodríguez?
–No
está bien. Cuando se da una situación de
crisis entre socios, es el momento de que
demostrar la solidez de ese pacto. UMha
tenido momentos complicados y nosotros les
hemos apoyado. La señora Munar no tiene la
lealtad que sería deseable.
–¿Tiene UM
intereses urbanísticos en Andratx?
–No
soy quien para decirlo. Puede que sí y
puede que no. Más que de eso, quiero hablar
del Consell. Y cuando a un municipio se le
enciende la bombilla de emergencia, hay que
actuar.
–¿Le parece sospechosa la entrega
de subvenciones por parte del Consell a
asociaciones creadas recientemente por
dirigentes de UM?
–Puede ser sospechoso,
pero no quiere decir que sea ilegal. Y lo
que hace la señora Munar sucede en muchas
instituciones. Lo importante es que la
sociedad salga beneficiada y no unas
personas o unos colectivos
concretos.
–¿Por qué los diputados tienen
vacaciones todo el mes de enero?
–Porque
así lo aprobaron los Grupos Parlamentarios.
La presidencia sólo aplica el reglamento
consensuado. No es mi capricho.
–¿Y a
usted le parece bien?
–Para mí, el mes de
enero debería ser un mes normal y corriente
de trabajo, como ocurre con el resto de
ciudadanos.