La circular remitida por el Ministerio
del Interior insta a las distintas empresas
de seguridad privada a observar atentamente
las mochilas, las bolsas de deporte y los
maletines extraviados. El riesgo de que
contengan algún artefacto explosivo se ha
acentuado.
En caso de toparse con un
paquete sospechoso, la primera
recomendación pasa por no moverlo en
absoluto. A través de un estricto
protocolo, se debe dar aviso inmediato a
sus superiores. Estos, a su vez, se pondrán
en contacto con los artificeros.
También recomienda vigilar las
evoluciones de los individuos que pudieran
portar tales objetos. Otro tanto ocurre con
los automóviles que pudieran encontrarse
estacionados en las vías de
servicio.
Ante el más leve atisbo de
sospecha, la nueva directiva de Interior
insta a los vigilantes a que se pongan en
contacto de inmediato con las Fuerzas de
Seguridad del Estado.
El mando único
del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia
Civil, Joan Mesquida, ha dado la orden
taxativa de que se extremen todas las
precauciones y se multipliquen los
contactos con las empresas de seguridad
privada.