LORENZO MARINA
PALMA.- La voladura
del aparcamiento de la T-4 de Barajas y el
asesinato de los dos jóvenes ecuatorianos
hizo que el llamado «alto el fuego
permanente» de ETA saltara también por los
aires. A raíz de este atentado, el
Ministerio del Ïnterior ha remitido una
circular a todas las empresas de seguridad
de Balearespara que extremen la vigilancia.
El dispositivo está incluido en el Plan
Antiterrorista.
De hecho, la misiva
alerta de «un posible recrudecimento de la
actividad terrorista». Una serie de
objetivos potenciales de la banda
terrorista que se encontraban en el dique
seco han pasado ahora a estar
amenazado.
El delirante comunicado
emitido por la organización terrorista, en
el que aseguraba que el «alto el fuego
permanente» proseguía después de haber
asesinado a dos personas y dinamitado un
aparcamiento de cinco plantas, no ha sido
tenido en cuenta.
Por este motivo, la
circular remitida por la Unidad Provincial
de Seguridad Privada de la Jefatatura
Superior de Policía de Baleares insta a
todas las empresas de seguridad privada a
que acentúen la vigilancia. También se
reclama una colaboración aún más estrecha
con las Fuerzas de Seguridad del
Estado.
Objetivos
Entre
estos objetivos potenciales de un ataque
terrorista se encuentran los organismos
oficiales, medios de comunicación, los
centros de televisión, las emisoras de
radio, las estaciones repetidoras, las
centrales y subcentrales eléctricas, los
polvorines, los centros y estaciones de
abastecimiento de combustibles, los centros
comerciales y los distintos recintos
deportivos. También se encuentran incluidos
en este abanico de posibles blancos de un
atentado las estaciones de trenes y
autobuses. La circular también hace mención
expresa a la vigilancia de los
andenes.
En este sentido, uno de los
puntos primordiales de atención son las
instalaciones aeroportuarias. Aquí, tanto
en Son Sant Joan como en el resto de los
aeropuertos de las Islas, la vigilancia se
completa en Policía Nacional y Guardia
Civil, con apoyo en el control de pasajeros
de las empresas de seguridad
privada.
La llamada de alerta del
Ministerio del Interior también hace
mención expresa a los puertos y los puertos
deportivos. Otro tanto ocurre con los
clubes náuticos. La amenaza terrorista
también se ha hecho extensiva a los centros
hospitalarios.
En definitiva, la
circular remitida a las empresas de
vigilancia insta a que todo el personal se
mantenga ojo avizor. Cualquier otro
elemento que anteriormente pudiera pasar
desapercibido, puede representar ahora un
peligro.