Como una «seria posibilidad» define el
titular del juzgado de Instrucción número 4
de Eivissa, Santiago Pinsach, el que
quienes participaron en las protestas
contra los desdoblamientos de las
carreteras pudieran haber sido «objeto,
interesadamente o no, de manipulación o, al
menos, de desinformación en cuanto a una
supuesta ilegalidad absoluta de la
actuación administrativa».
El juez
Santiago Pinsach no sólo insinúa que se
manipuló a quienes protestaban contra las
expropiaciones, sino que va más allá al
afirmar que expropiados como la familia
Planells Malalt «no acudieron» al
levantamiento de las actas de ocupación de
sus terrenos «siguiendo una legítima, pero
inocua a los efectos que ocupan, estrategia
opositora y obstruccionista del trámite
administrativo».