LUIS ÁNGEL TRIVES
PALMA.- La tan
temida Segunda División, en forma de
posiciones de descenso, está más cerca que
nunca para el Real Mallorca. Los de Manzano
llevan varias semanas buscando la manera de
recuperar la confianza que dejaron olvidada
en Pamplona. El problema para los
bermellones es que el de hoy no es el
partido propicio para lograr ese objetivo.
El equipo bermellón viaja nada más y nada
menos que a casa del mejor equipo del mundo
de 2006, el Sevilla de Juande
Ramos.
Tras lo sucedido el domingo y
el miércoles en el ONO Estadi Gregorio
Manzano y sus hombres se encuentran en una
tesitura complicada. Todos los ojos estarán
atentos a lo que hagan los rojillos y otro
resultado negativo, pese a la magnitud del
contrario, provocaría un nuevo torrente de
críticas y un aumento considerable de la
tensión en el entorno que podría
convertirse en incendiario si el Mallorca
entrase en las últimas posiciones al
término de la jornada.
A lo largo de
esta semana la palabra que más se ha
escuchado en la Ciudad Deportiva Antonio
Asensio es unidad, una unidad que no se
queda solo en el vestuario sino que se
traslada incluso a los periodistas que
presencian los entrenamientos y siguen el
día a día del cuadro bermellón. Al menos
eso es lo que demandó el técnico
mallorquinista el viernes durante su
comparencia de prensa en la que lanzó una
serie de mensajes muy claros a aquellos que
ven al equipo descendiendo a final de la
presente temporada.
Es el momento
pues del cambio, revolución o como quiera
llamarse.
Así lo entiende el
entrenador andaluz que parece estar
dispuesto a tomar medidas, siempre dentro
de sus límites, para revertir la agónica
situación en la que se encuentra el equipo.
Una de ellas ha sido dejar en Palma a un
futbolista que, hasta el momento, era una
de las piezas básicas de su esquema de
juego como es el caso de Pereyra y otro,
Diego Tristán, que aunque lo intenta, sigue
recordando partido tras partido que
cualquier tiempo pasado fue mejor.
La
segunda es la de dar continuidad a Miguel
Ángel Moyà en la portería. El de Binissalem
cuajó un gran partido ante el Deportivo
pese al error en el primer gol gallego y
Manzano parece estar dispuesto a seguir
confiando en el para defender la meta
rojilla.
Una vez aclarada la duda
bajo los tres palos el resto del once que
podría presentar el jienense para
enfrentarse a los andaluces sería el
formado por Héctor Berenguel en el lateral
derecho, Nunes y Ballesteros formando la
pareja de centrales y Fernando Navarro en
el lateral izquierdo. En el centro del
campo es donde se verá ese cambio de
sistema ya que el técnico apostará por un
doble pivote formado por Basinas y Jordi
López. Ambos estarán acompañados en las
bandas por Jonás y Jankovic mientras que
Ariel Ibagaza se situará un poco más
adelantado que el resto de sus compañeros
con tal de poder mandar balones en
profundidad al único hombre de ataque nato.
La tarea recaerá en el argentino
Maxi López que ya marcó en el encuentro de
Copa y que buscará aportar su granito de
arena a la recuperación dl Real
Mallorca.
Por lo tanto jugadores como
Varela, Ramis, Arango y Víctor deberán
esperar su oportunidad en el banquillo. Si
los de Manzano se hacen con los tres puntos
la tranquilidad volverá a posarse sobre el
cielo de Son Moix, sino lo hacen la
tormenta que se avecine puede ser de
tamañas consecuencias para los propios
futbolistas rojillos.