Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Domingo, 14 de enero de 2007 Actualizado a las 01:30
 

TEATRO
Primores de la nada

'La isla del tesoro'


'La isla del tesoro'

Textos de Neruda, Handke, Barril y Ollé. / Dirección: Esther Nadal y Ollé. / Intérpretes: Isabelle Bres, Karla Junyent y Esther Nadal. / Escenario: La Abadía de Madrid.

Calificación:

JAVIER VILLÁN

MADRID.- De las tres palabras con que Joan Ollé define este juguete escénico -poesía, tontería y música- me quedo con tontería; una deliciosa tontería verborréica, pues deliciosas son las tres actrices que manejan este ingenioso discurso con riqueza de matices y una inocencia cautivadora: Bres, Junyent y Nadal.

El texto de La isla... es abierto y teatralmente inane; tanto que, en vez de una hora, podría durar tres o cuatro, depende de la voluntad de los autores para manejar el diccionario, para las asociaciones verbales o para interpretar los refranes; o para injertar algunos textos nerudianos. Las posibilidades absurdas del idioma pueden ser infinitas.

A todas las palabras, convenientemente adjetivadas por calificación heterodoxa o por yuxtaposición simple, puede hallársele un sentido infinito. Lo malo es que esa infinitud puede ser la infinitud de la nada. Los refranes pueden ser puro delirio y los Veinte poemas de amor convertirse en la cantinela de los niños de San Ildefonso en la lotería.

La poesía de Neruda queda bien con esa salmodia cantarina; el chileno la salmodiaba con el ritmo cansino de sacerdote antiguo y tampoco quedaba mal. La isla del tesoro añade un toque infantil y viejo; desde el escenario una actriz dice una palabra y la gente, siguiendo el esquema deductivo o acumulativo del juego, completa la frase. La respuesta participativa no fue entusiasta, pero demostró que algunos se estaban divirtiendo. A ratos, yo también.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad