Una vez cogida la carrerilla, seguiremos
hablando de danza. De la Temporada de
Ballet, concretamente de la XII TBM. Decía
en el último cuaderno, que presenciar el
Boston Ballet va a ser uno de los grandes
alicientes de la próxima edición. También
destaca el hecho de recuperar las seis
compañías en cartel después del bache
ocasionado por la precipitada salida de
Spanair.
Recordemos que en la
presente edición, que finaliza el día 27 de
este mes, la crisis en el patrocinio obligó
a contratar solamente a cinco compañías
para evitar rebajar el listón de calidad.
Bajando el telón de la XI TBM tendremos al
Ballet de la Ópera de Leipzig con la
Simfònica alojada en el foso, una costumbre
que se quiere institucionalizar como lo
prueba el hecho de repetir en el próximo
año la experiencia, y esta vez no sólo con
la OSB en directo, sino también una masa
coral que, aún por decidir, probablemente
será el Cor de la Fundació Teatre Principal
de Palma.
Ocurrirá la noche del 2 de
febrero de 2008. El Ballet de la Ópera de
Düsseldorf tiene previsto poner en escena
Carmina Burana y teniendo en cuenta
lo satisfechos que están en Air Berlin por
los resultados de su patrocinio en la
velada con el Ballet de la Ópera de
Wiesbaden, es bastante probable que repitan
experiencia. La confirmación imagino que
llegará el día 27 una vez finalizada la
coreografía de Uwe Scholz, Sueño
Romántico, que se inspira a partes
iguales en la Sinfonía número 2 de
Schumann y en el Concierto para piano y
orquesta número 3 de Rachmaninov. Es de
suponer que Álvaro Midelmann, no ya como
director de Air Berlin para España y
Portugal, sino como presidente del Foment
del Turisme de Mallorca, es plenamente
consciente de lo valioso que es para la
imagen de la isla una oferta de tanto
calibre.
El cartel de la XII TBM
adelanta que será una temporada marcada por
los denominados 'ballets de acción'. El
desfile comenzará el 5 de mayo próximo con
el regreso del Ballet Nacional de Cuba que
vuelve a insistir en los clásicos. En su
anterior visita nos ofrecía El Lago de
los Cisnes en la versión revisada por
Alicia Alonso, y en esta ocasión se nos
propone La Cenicienta.
Se van
a producir dos regresos que protagonizarán
compañías que siempre han gozado de muy
buena acogida por parte del público: el 29
de septiembre el Corpo de Brasil, que no ha
concretado cuál va a ser el programa,
aunque sabemos que una de las coreografías
se habrá estrenado sólo semanas antes. El
24 de noviembre Ballet Víctor Ullate que
pondrá en escena Samsara una de las
últimas creaciones del artista aragonés. He
dicho dos, y no tres, porque a mi modo de
entender la presencia de la Compañía
Antonio Gades no tiene demasiado sentido
una vez desaparecido su fundador. La
propuesta es Bodas de Sangre y
Suite Flamenco.
La imagen que
reproducimos se corresponde con un momento
de la puesta en escena de La
Sylphide por el Boston Ballet, que por
cierto tiene entre sus principales
patrocinadores a Delta Airlines.
Esta
coreografía fue estrenada en París en 1832
y se considera el primer ballet romántico y
por eso mismo su segundo acto llamado 'el
acto blanco' es el precedente inmediato de
lo que después será norma habitual, con
especial trascendencia en coreografías como
Giselle o El lago de los
cisnes. El blanco como referencia del
más allá. La música es de Jean
Schneitzoffer y la coreografía es de
Filippo Taglioni, creada expresamente para
su hija Marie, en aquellos momentos, hace
175 años, una legendaria
bailarina.
«¿Lo que escuchas es de
Schneitzoffer?». Más bien, no, Lou. Es la
banda sonora de The Illusionist que
ha compuesto Philip Glass y grabada en
Praga, la ciudad que debe visitarse en
primavera. Es lo que pienso hacer en unos
meses, debidamente prejubilado.