E. FUERIS / M.A. FONT
PALMA.-El
número de hectáreas quemadas en incendios
en las Islas durante los últimos tres años
ha descendido un 28,13%, casi un tercio. Si
entre 1986 y 2004 la media anual de
hectáreas devoradas por el fuego era de
789, la cifra ha experimentado un
significativo descenso en el periodo que va
de 2004 a 2006: 222 hectáreas quemadas por
año.
Miquel Sintes, gerente del
Institut Balear de la Natura (Ibanat),
explica que a pesar de que el número de
incendios no ha descendido en los últimos
años, los daños causados por el fuego son
mucho menores gracias a una sensible mejora
en las medidas de prevención y de
respuesta.
Así, la media de incendios
en estos últimos tres años es de 145,
mientras que la media que se registró en el
periodo comprendido entre 1986 y 2004
asciende a 126. El hecho de que el mayor
número de incendios no se traduzca en un
aumento de la superficie afectada responde
a que gran parte de los incendios que
engrosa esa lista fueron atajados con
celeridad, de manera que el daño que
llegaron a causar fue mínimo.
De
hecho, de los 112 incendios registrados en
2006, un total de 102 (un 91%) se reduce a
meros conatos, por lo que la superficie que
finalmente se ha visto afectada por el
fuego no alcanza una hectárea de
extensión.
Sintes señala el aumento
de medios -además de su modernización- como
principal baza de la lucha contra el fuego
en los últimos años. En la actualidad
existe mucha más vigilancia que en épocas
anteriores, por lo que la velocidad en la
respuesta se ha convertido en el factor
decisivo en el descenso en las proporciones
de terreno afectadas.
Campañas
De hecho la Conselleria de Medio
Ambiente inició en mayo del pasado año una
campaña de prevención de incendios que
contemplaba medidas como la prohibición de
encender fuego en áreas recreativas y otros
lugares y equipamientos destinados al uso
público.
La prohibición de hacer
fuego se extiende a terrenos forestales,
playas, arenales, vías o aparcamientos y
zonas urbanas que presenten vegetación
silvestre. Por lo que respecta a los
terrenos agrícolas, se prohibe la quema de
restos vegetales sin la autorización previa
de la Conselleria.
Por otra parte, el
conseller de Medio Ambiente, Jaume Font,
dio a conocer una vez finalizada la
estación estival unas estadísticas que
establecían que un 27% de los incendios
forestales registrados había sido
intencionado.
Según Sintes, toda la
superficie que se quema es posteriormente
repoblada, si bien la repoblación no tiene
porqué llevarse a cabo necesariamente en la
zona afectada, sino que puede realizarse en
otros puntos. Por otra parte, el gerente de
Ibanat también recordó que la repoblación
bien puede ser espontánea. Sintes aseguró
que al final de la legislatura se habrá
repoblado más superficie de la que ha sido
quemada.
Sin duda, entre los
incendios más devastadores producidos en
los últimos tiempos se cuenta el de
Canyamel, en Capdepera, que en 2005 arrasó
75 hectáreas de terreno forestal.