L. M.
PALMA.- El matrimonio había
instalado un punto de estable de venta de
hachís junto al Consolat de Mar. El
trasiego de compradores de la sustancia
estupefaciente era contante.
A
continuación, agentes del Grupo de
Estupefacientes del Cuerpo Nacional de
Policía iniciaron una investigación para
tratar de determinar cómo se vendía la
droga. Tras montar un dispositivo especial
en la plaza Atarazanas confirmaron las
sospechas.
Mientras uno de los
traficantes permanecía en la plaza, un
cliente le había la petición. Luego, en el
númro 6 de la calle del Vi cogían el hachís
y lo vendían en la calle.
Con las
actas de intervención de droga en su poder,
los agentes irrumpieron en el domicilio.
Allí detuvieron al matrimonio compuesto por
Tomasa S.H., de 37 años, y su marido Pedro
R.M., de la misma edad.
También
intervinieron una importante cantidad de
dinero en metálico. Un total de 2.725 euros
en efectivo y los policías confiscaron en
el domicilio 168 gramos de hachís en barras
y tabletas, listos para su venta.