LORENZO MARINA
PALMA.- El tribunal
popular no albergó la menor duda. Por
unanimidad, los miembros del jurado
consideraron que Sylvia Schäfer era
culpable del asesinato en 2005 de su ex
novio Gerth Möller, mientras dormía en un
yate amarrado en el Port d'Andratx. La
asesina sollozó en cuanto conoció que iba a
ingresar en la cárcel por el
crimen.
Después de dos días de
deliberaciones, el jurado emitió un
contundente veredicto. El tribunal popular
consideró suficiente mente acreditado que,
el pasado 12 de enero de 2005, la acusada
Sylvia Schäfer acabó con la vida de su
antigua pareja sentimental Gerth Möller
propinándoles fuertes golpes con una maza
mientras se encontraba dormido. Para
asegurarse lo degolló y le hizo dos cortes
en las muñecas.
El jurado no
consideró ningún tipo de atenuante. De
hecho, estimó que no procedía solicitar el
indulto. Asimismo, el tribunal popular
apreció que la víctima no tuvo la menor
oportunidad de defenderse.
Otro de
los elementos de los que se valió la
asesina para consumar el crimen fueron los
somníferos. En concreto, utilizó
Dormidina para asegurarse de que
Gerth Möller permanecía profundamente
dormido en su camarote. Gracias a ello,
Sylvia Schäfer encontró el camino expedito
para cometer el crimen.
Además, el
tribunal popular consideró que la acusada
tenía motivos suficientes para cometer el
crimen. Sylvia Schäfer y Gerth Möller
habían mantenido una relación de 13 años.
En el último año, Gerth se decidió a poner
fin a la relación. Algo que Sylvia no llegó
nunca a aceptar.
A pesar de ello, la
pareja mantenía una estrecha relación. De
hecho, ella seguía acudiendo al yate Sy
Kandahar, de 16 metros de eslora. Fue
allí también donde se cometió el
crimen.
Durante el juicio, las
explicaciones de Sylvia Schäfer fueron
confusas. Así, la acusada optó por negar
todo un cúmulo de pruebas abrumadoras que
la incriminaban.
Sylvia Schäfer
también maquinó un extraño ardid para
retrasar el juicio. La acusada apareció
cojeando y dijo haberse caído por las
escaleras. Después de ser examinada en el
juzgado por un médico forense, el
facultativo certificó que Sylvia se
encontraba en perfecto estado de salud. Eso
sí, la sesión de la mañana del pasado lunes
fue suspendida. La vista se inició por la
tarde.
Indemnización
Com
o consecuencia del veredicto emitido por el
jurado, algunas de las partes se vieron
obligadas a modificar su petición de pena.
El fiscal solicitó para Sylvia Schäfer una
pena de 18 años de prisión. En cambio, los
dos letrados de la acusación particular, en
representación de la familia de Gerth
Möller, mantuvieron su petición inicial de
20 años de prisión para la acusada y un
indemnización de 180.000 euros.
A
tenor del dictamen del tribunal popular, la
parte que más se vio obligada a cambiar su
petición fue la defensa de Schäfer.
Inicialmente, el abogado solicitaba la
absolución de su cliente. Luego, se vio
obligado a subir la pena a 17 años y seis
meses de prisión y pidió una indemnización
de 50.000 euros.
Durante la
exploración psiquiátrica de la acusada, los
peritos forenses no apreciaron en la
acusada ningún trastorno mental. Eso sí,
los psiquiatras sí que recogieron en su
diagnóstico la «tendencia a la teatralidad»
de la acusada. Algo que ya demostró
sobradamente el primer día con una cojera
impostada. Tras escuchar el mazo de la juez
del visto para sentencia, la acusada no
pudo contener las lágrimas al conocer que
iría a la cárcel durante largos años.