GABRIELA CORRAZO
INCA.-El
PSIB-PSOE ya tiene candidata oficial al
Consell de Mallorca, en la noche de ayer
fue presentada ante unas 900 personas
Francina Armengol, actual secretaria
general de la Federación Socialista de
Mallorca y miembro de la Ejecutiva nacional
del PSOE. La presentación tuvo lugar en
Inca, ciudad natal de Armengol, pero
también la capital de comarca más
importante después de Palma.
Con
ganas de «trabajar por todos y con todos»,
Armengol abrió fuego a ritmo de batucada
contra la gestión del presidente Matas, los
alcaldes del PP y la presidenta del Consell
de Mallorca, Maria Antònia Munar.
El
invitado de honor al lanzamiento de la
candidatura de Armengol al Consell fue el
mítico Alfonso Guerra, del cual sus
interlocutores destacaron el aporte
brindado a la democracia que se vive en
toda España. Guerra se congratuló de acudir
en apoyo de una mujer que tal como él dijo
«manifiesta voluntad de trabajo y energía
en su discurso».
Pero Guerra no
escapó a los temas actuales que vive la
sociedad española y en especial la
mallorquina. En un discurso particular pero
claro, el socialista manifestó su
solidaridad y su repulsa por las dos
muertes de los jóvenes ecuatorianos en la T
4 en Madrid, acaecida el pasado 30 de
diciembre a causa del atentado terrorista
de ETA.
Rajoy
«desleal»
En ese sentido Guerra
salió en defensa del presidente Zapatero
señalando que «en la lucha antiterrorista
hay que hablar poco y hacer mucho».
Calificó de desleal al líder del PP,
Mariano Rajoy «no sólo con el gobierno sino
con la sociedad». Añadió que «hay un
momento en el que Zapatero cree que hay
buenas perspectivas para ganar la batalla
al terrorismo y tiene el derecho de
intentarlo, y todo partido democrático
debería apoyarlo».
Señaló
reconociendo su incorrección política que
«hay casos en los que no se puede ser
transparente y en esta lucha no se puede
ser transparente», reiteró. Para Guerra
está muy claro que el atentado ha
significado la rotura del alto al fuego.
Guerra quiso ser muy gráfico con la
situación que se vive en el país vasco al
afirmar que «en la provincia vasca no hay
nada pendiente para construir una comunidad
autónoma, que quede claro», todo funciona
con normalidad y con sus órganos
legislativos y ejecutivos.
Alfonso
Guerra cargó las tintas contra las actuales
políticas urbanísticas que se dictan desde
el Govern y el Consell. «Les están dando
dinero, pero está afectando a la
construcción y a la
vivienda».
Finalmente elogió el
consenso alcanzado en el Estatut balear, el
cual calificó de sensato, pero apuntó que
el causante de estas reformas de estatutos
en las provincias vasca, catalana y balear
es el propio José María Aznar, al asumir,
según él, «la conducta de creerse más
español que los demás».