PALMA.-El portavoz del Govern, Joan
Flaquer, lamentó ayer que la Conferencia de
Presidentes, celebrada el jueves en el
Senado, concluyese con «buenas» intenciones
pero con «muy pocos avances», sobre todo en
relación con el tema de la inmigración, una
de las cuestiones que, dijo, más preocupa
en las islas debido al aumento de los
recursos sanitarios y educativos que deben
destinarse a una población «cada vez
mayor».
Flaquer apuntó que «hubo
buenas palabras y buen talante», aunque
criticó que esto no se tradujese en hechos
y compromisos. «Hubo poca concreción»,
apostilló el portavoz del Ejecutivo
autonómico. Según manifestó, el Govern
asistirá «siempre y como no puede ser de
otra forma» a estas conferencias para
expresar sus preocupaciones e inquietudes,
aunque recriminó que el resultado de estos
encuentros sea «muy bajo». En concreto,
Matas, anunció el jueves que el Consejo de
Política Fiscal y Financiera, encargado de
fijar la financiación estatal a las
Autónomas, realizará en el plazo de seis
meses un informe acerca del coste que
suponen para las Comunidades los
incrementos poblacionales derivados de la
inmigración de cara a una posible
compensación económica.
Así, tras la
celebración de la Conferencia de
Presidentes, Matas celebró este compromiso
del Ejecutivo central aunque lamentó no
haber podido «arrancar» al presidente
Zapatero la promesa de que el resultado de
dicho análisis se traducirá en un
incremento de las partidas económicas en
los Presupuestos Generales del Estado en
2008.
Por su parte, la presidenta del
Consell, María Antonia Munar, criticó ayer
al president delGovern balear, Jaume Matas,
por haber acudido a la Conferencia de
Presidentes «sin llevar el tema de la
inmigración preparado», y añadió que
«hubiese sido mucho más positivo poder
presentar en la reunión las conclusiones
claras sobre las necesidades que plantean
las islas».
Munar, reiteró la
importancia de que todas las comunidades
acudan a este tipo de encuentros «con los
proyectos preparados» y lamentó que en
Baleares no se haya diseñado todavía «un
plan integral sobre Inmigración, con el que
se debería contar, incluso, antes de que el
Gobierno central traspase esta
competencia».