PALMA.- La presidenta del Consell de
Mallorca, Maria Antònia Munar, reiteró ayer
que considera que la dimisión del conseller
de Interior, José María Rodríguez, por su
presunta implicación en el caso
Andratx sería «lo mejor» para que «un
tema de corrupción no pueda afectar ni al
Govern ni a su presidente».
En
declaraciones a los medios de comunicación,
Munar sostuvo que «el manual político dice
que cuando hay un problema de estos lo
mejor es una dimisión», si bien destacó que
es el presidente del Govern, Jaume Matas,
«quien tiene que decidir cuál es la mejor
solución para su Gobierno».
«Nosotros como socios de Gobierno no
queremos entrar en polémicas con el
presidente Matas ni con ningún otro miembro
del Govern», pues aunque «yo sé lo que
haría», son decisiones que corresponden a
«cada uno» y «no soy yo la que se lo tiene
que decir», manifestó. La de ayer fue la
segunda petición de dimisión de Munar
dirigida a Rodríguez. La primera tuvo lugar
el pasado mes de diciembre. Entonces
solicitó la dimisión de Rodríguez por
«haber quedado demostrada su implicación»
en el caso Andratx y por «haber
alertado a Hidalgo de su posible detención
que conocía desde hacía
días».
«Había una
trama»
Mientras Rodríguez
proclamaba su inocencia y aseguraba que la
transcripción de su conversación telefónica
con Hidalgo demostraba que no le había
advertido de su detención, la presidenta de
Mallorca aseguraba todo lo contrario: «Lo
que está demostrado es que había una trama,
con mucha gente implicada y lo mejor que
podría hacer Rodríguez, por su bien y por
el de Matas es dimitir». A continuación
Munar recriminó al Govern que en un primer
momento el president Matas afirmara que «no
sabía nada sobre el tema» y más adelante ha
podido saberse que «hubo reuniones y que el
conseller estaba alertando de una posible
detención».
Con estas declaraciones
Munar se alineaba con el PSOE -y los demás
partidos de la oposición- para utilizar el
caso Andratx como arma arrojadiza
contra el PP. La presidenta no tuvo reparos
en arremeter contra sus socios de gobierno
y añadió que el caso Andratx ha
dejado al Govern «sin capacidad para
gobernar como demuestran las declaraciones
de Rodríguez quien desmintió que hubiera
hablado por teléfono con Hidalgo del tema
cuando de la transcripción se desprende que
sí había algo».
Como ya informamos,
el conseller Rodríguez tuvo el teléfono
móvil pinchado durante ocho días a petición
del fiscal. La policía judicial pudo así
grabar, entre otras, una conversación
mantenida por Rodríguez con Hidalgo a
primera hora de la mañana del 27 de
noviembre, poco antes de que el entonces
alcalde de Andratx fuera detenido. En
principio el juez que instruye el caso,
Álvaro Latorre, ordenó que la intervención
del móvil durara «dos meses prorrogables»
pero la interrumpió a los ocho días al no
apreciar indicios de delito en la conducta
del conseller.
Tras referirse al
caso Andratx, Munar aprovechó para
atacar al Govern del PP por su política
lingüística y dijo: «Desde el PP se ha
practicado una política de despersonalizar
la identidad de Mallorca, haciendo
innecesario el aprendizaje del catalán, un
camino para obtener la mayoría absoluta y
que el pueblo de Mallorca pierda
indentidad». Las palabras de Munar fueron
contestadas por Rodríguez quien dijo que
entra «dentro del juego político el hecho
de que la presidenta del Consell opine que
debe dimitir por el denominado caso
Andratx». También se refirió a las
declaraciones de Munar el portavoz del
Govern, Joan Flaquer, quien aseguró que
respeta esta opinión, pero que no la
comparte.