EDUARDO COLOM
PALMA.- El PSM
criticó ayer con dureza la desorbitada
cifra que, según ha desvelado este diario,
tiene previsto gastar Maria Antònia Munar
en cuestiones protocolarias. El conseller
nacionalista Antoni Alorda no sólo
considera «un exceso en toda regla» los
516.000 euros públicos que la presidenta
del Consell se ha reservado para sus
«gastos de representación». Sino que
también se pregunta junto a su grupo «dónde
van realmente esos fondos».
«En
ocasiones se incluye en las partidas de
protocolo fondos que van para otras áreas
pero a veces, y eso es lo que más nos
preocupa averiguar en este caso, sucede al
revés y sólo sirven para mayor gloria de
los cargos públicos», explicó un Alorda que
tildó la cuantía de «desproporcionada». Y
criticó que el Consell no dé a conocer los
detalles de gasto de semejantes
sumas.
El PSM ya ha hecho en el
pasado enmiendas a los presupuestos en este
sentido. Alorda adelantó ayer que su
formación pedirá justificación detallada de
estas partidas a través de preguntas
plenarias. «Es excesiva la cuantía y podría
ser más grave si se conoce en qué se gasta
exactamente ese dinero».
Catering
exclusivo
Cabe recordar que el
dispendio protocolario de Munar es casi tan
alto como el que emplea el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que
gasta anualmente 558.000 euros. Eso pese a
que tan sólo cuenta con 33.000 votos frente
a los 10,9 millones de sufragios que
convirtieron en primer ministro al
socialista.
Por extender las
comparaciones, la presidenta de UM gasta en
viajes, comidas y regalos más del doble que
el presidente del Govern balear, Jaume
Matas, quien tiene reservados para este
concepto 230.000 euros anuales. Supera en
130.000 euros lo que destina el Ministerio
de Defensa. Y quintuplica el gasto de la
alcaldesa de Palma, Catalina
Cirer.
Entre otros de los gastos
habituales de Munar y su camarilla, Alorda
confirmó que, como publicó este diario, el
Consell paga un catering de lujo para los
consellers de UM durante los plenos que
celebra la institución.
Alorda dijo
que entre la clase política hay dirigentes
que «tienen un gran ego y que juegan mucho
con los temas protocolarios». En este
sentido, no sólo censuró a Munar sino que
atacó la «obsesión» de Jaume Matas por
«repartir fotos a todos los mallorquines y
gastar mucho en ello». Igualmente, alertó
que los presupuestos originales pueden
diferir de los gastos finales y que la suma
presupuestada podría ser menor de la
liquidada al final del año. «Siempre hay
operaciones de cosmética presupuestaria
para lograr camuflarlo».
Menos
directo se mostró en sus valoraciones el
portavoz del PP en el Consell, Fernando
Rubio. Si bien admitió que las cifras de
gasto protocolario en las que se mueve
Munar son «bastante importantes y no una
cuestión menor», el socio de Munar en la
institución insular aseveró que hay que ser
«prudente» y esperar a las explicaciones
que ofrezca el equipo de gobierno del
Consell. Máxime cuando la oposición va a
abordar este tema en próximos debates,
agregó.
En cualquier caso, Rubio no
negó que llama la atención la diferencia
que existe entre los gastos dispuestos por
Munar para cuestiones discrecionales y los
de otros cargos públicos de mayor
importancia como Matas. «Pero habrá que ver
las explicaciones que ofrecen».
Maria
Antònia Munar no es la única dirigente de
UM que reserva generosas partidas para sus
gastos discrecionales. Su consellera de
Cultura, Dolça Mulet, ha presupuestado este
año para su protocolo ni más ni menos que
327.000 euros. Catorce veces lo que se
gasta anualmente la presidenta de la
Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
Además, es 45 veces mayor que la de
cualquiera de los consejeros de la
presidenta del PP, que están autorizados a
emplear hasta un máximo de 7.200 euros
anuales. Cabe recordar que el PP que
preside Aguirre cosechó 1,3 millones de
votos en las últimas elecciones
autonómicas.