ISRAEL
RODRÍGUEZ
EIVISSA.- El
Ayuntamiento de Eivissa convocó ayer por la
mañana de manera urgente a los medios de
comunicación, para mostrar el
desprendimiento de un trozo de techo de
escayola producido en una vivienda del
edificio de Santa Margarita.
El
desperfecto se produjo en la cocina del
tercer piso del número 34 de la calle
Madrid el 29 de diciembre. Cuando ocurrió,
ninguno de los miembros de la casa se
encontraba en ella, explicó el propietario,
que habita el inmueble con su
familia.
Los afectados avisaron al
administrador de la finca, que no dio parte
al Ayuntamiento hasta ayer, según Vicente
Torres, concejal de Urbanismo de Vila,
quien añadió que le parece «grave» que
tardaran en avisarles. La familia afectada,
que vive en la casa «desde que se
construyó», hace más de cincuenta años,
dice que no la abandonará porque no sabe
«adónde ir».
Entretanto, los técnicos
del Ayuntamiento están inspeccionando la
parte afectada para valorar hasta qué punto
es segura la vivienda. Al respecto, Torres
indicó que se tomarán las medidas de
acuerdo a lo que digan los técnicos aunque,
agregó, «probablemente la
apuntalarán».
Sobre trasladar a la
familia a otra vivienda, el edil declaró
que «se sabrá en un par de días», y recordó
que todos los habitantes «de estas
viviendas tendrán que ir realojados al
edificio de Juan XXIII» (situado junto al
colegio Sa Real), que la promotora Itusa,
empresa de la que el Consistorio posee el
51%, está construyendo dentro del proyecto
Eivissa Centre, y cuyas obras están
paralizadas por mandato judicial.
En
lo relativo a la paralización del trámite
del expediente del proyecto, Torres declaró
que «hasta cierto punto, el trámite es
competencia del Consell». Y añadió: «Si
ellos dicen que es competencia suya que lo
sigan tramitando. Según el acta del juez,
el Consell tiene dos opciones: o recurrir
la aprobación [del decreto de Alcaldía, al
que dio luz verde el alcalde, el socialista
Xico Tarrés] o tramitarla, y no hace ni una
cosa ni la otra».
El portavoz de la
máxima institución pitiusa, Joan Marí Tur,
reconoció el pasado 28 de diciembre que el
Consell Insular mantendrá totalmente
paralizado el expediente de Eivissa Centre
hasta que los tribunales no se pronuncien
sobre la aprobación unilateral realizada
por el consistorio vilero a través de un
decreto de Alcaldía.
De cualquier
forma, la tramitación del expediente del
polémico proyecto en la máxima institución
pitiusa tampoco podría continuar por su
cauce normal debido a que el equipo de
Gobierno dirigido por Tarrés todavía no ha
presentado el informe económico-financiero
requerido para poder darle el visto
bueno.
Pese a todo, el hecho de que
la sala de lo Contencioso-Administrativo
del Tribunal Superior de Justicia de
Baleares haya anulado cautelarmente el
decreto de Tarrés ha vuelto a abrir las
puertas a la vía penal por las
irregularidades que se han cometido en su
ejecución.