LUIS ÁNGEL TRIVES
PALMA.- Gregorio
Manzano se mostró muy claro acerca de la
situación del Real Mallorca. El andaluz
lanzó un mensaje muy claro para los que
piensan que el descenso de categoría es una
posibilidad. «No sé que pasará el lunes,
puede ser que perdamos con el Sevilla pero
esto no está acabado. No estamos en Segunda
División ni en el equipo va a bajar» y
añadió «¿porque no tenemos esa humildad de
apoyar todos y de ayudar? Cuando hay que
pegarle un palo al entrenador y a los
jugadores se les pega pero al día siguiente
todos ayudando para tirar hacia delante».
Esa petición fue la que formuló el
jienense a los medios. «Vosotros sois los
interlocutores entre nosotros y la afición,
si lo hacemos mal nos criticais, de acuerdo
pero inducir a algo no nos llevará a nada y
no va en beneficio de nadie».
El de
Bailén se defendió ayer durante su
comparencia de los rumores sobre una
posible destitución o dimisión de su cargo
si los resultados no cambian. «Cuando
ganábamos siete partidos era el rey del
mambo y ahora soy un desastre. Manzano es
el mismo que hace menos de un año vino en
una situación parecida y lo hizo para
trabajar, no se me ha ido la
olla».
Otro de los aspectos que quiso
aclarar el técnico fue sus palabras del
pasado domingo cuando reclamaba humildad.
«Dije eso en referencia al equipo. El
Mallorca tiene que ser un equipo muy
humilde, tenemos unos medios como doce
equipos de Primera División. No somos más
que ellos».
Eso sí, según Manzano
«dentro de esa humildad tenemos que ser
ambiciosos y el primero soy yo pero tenemos
que luchar en cada partido y durante toda
la temporada para quedarnos en Primera
División y a ser posible cuanto antes
mejor».
Sobre la implicación de sus
hombres señaló el técnico que «todos creen
en el grupo porque saben que la situación
no es ni dramática ni caótica, estamos
pasando por un momento muy jodido pero esto
ya lo hemos vivido y hemos podido
resolverla».
El presidente del
Mallorca Vicenç Grande dijo el pasado
martes estar dispuesto «a tomar las medidas
que sean necesarias sin que me tiemble el
pulso». Unas medidas que en el caso del
entrenador no podrían salirse de su parcela
tal y como subrayó Manzano. «Las medidas
son deportivas porque tengo que intentar
recuperar el nivel de los jugadores
introduciendo los cambios necesarios pero
en otros niveles yo no puedo hacer
nada».
Por último el de Jaén quiso
subrayar que «todavía nos quedan 21
jornadas y esto puede dar muchas vueltas
aún, creo que es tiempo suficiente para
pensar en positivo y yo lo soy».
Sobre el partido del Sevilla dijo el
técnico que «es positivo porque si fuera un
equipo débil se nos exigiría hacerlo todo
muy bien y ahora no tenemos la confianza
para hacerlo todo bien. Debemos tratar de
hacerlo lo menos mal posible, es decir no
jugar alegremente porque el Sevilla es más
equipo que nosotros». La clave para lograr
un resultado positivo está para Manzano en
«tratar de hacer nuestro juego para que
ellos no hagan el suyo y aprovechar las
oportunidades, no podemos ir a jugar de tú
a tú porque la situación y los equipos son
distintos». Para ese encuentro, el
preparador bermellón anunció que «habrá
cambios tanto de nombres como de
sistema».
De los de Juande Ramos dijo
que «han alcanzado una dinámica muy
positiva, arrancaron el campeonato de
títulos ganándole al Barcelona la Supercopa
de Europa les puso en disposición de
competir con los dos grandes». Tras ese
partido el Sevilla ha logrado la victoria
en las nueve ocasiones que ha jugado como
local, algo que para Manzano significa que
«ese partido no fue flor de un día y luego
ha sido una realidad, ahora mismo ha
marcado un ritmo muy fuerte y habrá que ver
si lo mantienen».
Otro factor
favorable para los de Juande según el
técnico del Mallorca es que «la propia
maquinaria sevillista con las ventas y las
compras está funcionando muy bien y está
logrando que un equipo medio se sitúe entre
los importantes».
En cuanto a la
explicación de los errores en defensa de su
equipo, que el jienense ha tratado de
corregir en los últimos días, indicó
Manzano que «en el fútbol hay accidentes y
errores que se repiten, el problema es que
sea continuado, si es así la confianza y la
seguridad baja y quizá estemos en ese
nivel. De lo que se trata es de verlos,
analizarlos y en definitiva volver a las
trincheras que teníamos antes».