MIREYA ROURA
SANTANYÍ.- 2.700
metros. Esta es la longitud de las redes
ilegales que la Dirección General de Pesca
ha interceptado en 2006 a lo largo de
Archipiélago. La última intervención fue
hace unos días, en las aguas del término
municipal de Santanyí. Al parecer, uno de
los vigilantes de la Reserva de Migjorn se
topó con seis redes de 50 metros cada una.
Un total de 300 metros ilegales que se
mantenían a flote gracias a una botella de
suavizante y una boya de goma.
El
entramado de mallas carecía de las boyas
autorizadas y no había señal alguna que
indicara la matrícula del barco que
explotaba el banco pesquero. Tampoco estaba
a la vista el distintivo que informa sobre
qué tipo de especie se estaba explotando.
Con estas circuntancias, el
vigilante de la Reserva Marina hizo una
llamada a Inspección Pesquera. Finalmente,
se certificó la ilegalidad de las mallas.
Según informó el director general de Pesca,
Miguel Ángel Calviño, el infractor es con
toda seguridad un pescador recreativo; pues
los profesionales utilizan mucha más
cantidad de red y, además, no asumen este
tipo de riesgos.
15 metros de
profundidad
También se desconoce
la cantidad de peces que se han visto
atrapados en estas barreras ilegales. Según
Calviño, las redes se sumergen hasta 15 ó
20 metros de profundidad; por lo que desde
sepias hasta escóporas pueden caer en la
trampa.
En todo caso, el director
anunció que se ha abierto una investigación
para averiguar la autoría de los hechos. La
falta está tipificada de «grave»; por lo
que las sanciones oscilan entre los 10.000
y los 12.000 euros.
A pesar de que
los 2,7 kilómetros de red pueden parecer
una longitud elevada, lo cierto es que
Baleares es de las comunidades autónomas
que mejor controla esta ilegalidad. Así lo
afirmó Calviño quien destacó, además, que
la práctica es cada vez menos frecuente en
aguas insulares.
«La mayoría de
infracciones se cometen por desconocimiento
de la norma. Por eso es tan importante la
tarea de divulgación», dijo Calviño. Al
respecto, y en referencia siempre a los
pescadores recreativos, el director general
recordó que en el último congreso de Pesca
Recreativa se puso en evidencia que, en
comparación con otras comunidades
autónomas, Baleares se comporta de «manera
responsable».
Asimismo, informó de
que la red de Reservas Marinas con sus
respectivos vigilantes ha ampliado la
eficiencia de inspección del litoral
balear. En este sentido, la Conselleria ha
sacado una nueva licencia de pesca
recreativa en la que las embarcaciones
figuran como titular. El objetivo es
reducir el número de capturas ilegales.