El concejal de Cultura del Ayuntamiento
de Palma manifestó ayer a este diario que
la decisión a adoptar en este asunto «está
ya en manos de la alcaldesa» de Palma,
Catalina Cirer. Consciente de que es un
conflicto que afecta a las relaciones
políticas que el PP mantiene con su teórico
aliado en el Consell, y en vistas a que hay
unas elecciones de por medio en el
horizonte a corto plazo, para Araújo, «debe
ser la alcaldesa la que ya tome una
decisión política», afirmó el edil que
indicó que «yo ya he hecho todo lo que
estaba en mi mano para intentar
resolverlo». Estas manifestaciones del edil
Araújo se producen varias semanas después
del enfrentamiento protagonizado entre el
propio edil y la alcaldesa sobre la forma
de hacer frente al conflicto planteado por
la ocupación del Consell de este centro de
exposiciones propiedad del Ayuntamiento de
Palma.
Araújo presentó a finales de
noviembre una propuesta a la Comisión de
Gobierno de Cort para exigir al Círculo de
Bellas Artes los justificantes por las
subvenciones recibidas de 2003 a 2005 y de
la que no hay rastro en el Ayuntamiento. La
reacción de Cirer fue la de retirar la
moción de Araújo, desautorizando ante el
resto de componentes del equipo de gobierno
la labor del responsable de Cultura en la
resolución de la crisis abierta en la
gestión del Casal Balaguer y apostando por
alcanzar un acuerdo con Garau que hasta hoy
sigue sin concretarse.
Era la
enésima bofetada recibida por el concejal
desde Alcaldía y un nuevo balón de oxígeno
para el Círculo de Bellas Artes y, en
especial para Antonio Garau.
Cirer
obligó a Araújo a paralizar hace un año la
aprobación de los estatutos de la Fundación
Casal Balaguer para negociar una solución
con el Círculo de Bellas Artes y que el
Balaguer como cualquier espacio de
exposiciones municipal pase a estar
gestionado por Cort. Tuvieron que ser
aprobados en noviembre pasado y con el
rechazo del Círculo de Bellas Artes que no
los reconoce. Araújo ayer indicó que pese a
todo «los servicios jurídicos han recibido
toda la documentación y ellos y la
alcaldesa decidirán qué hay que hacer».