LOURDES REYNÉS
PALMA.-No hubo
empujones. Ni carreras. Ni siquiera
aglomeraciones. El pistoletazo de salida a
las rebajas comenzó ayer con puntualidad
británica. A las nueve y media de la
mañana, los grandes centros comerciales de
la ciudad abrían sus puertas y comenzaba
así el peregrinaje hacia los descuentos de
muchos ciudadanos, que a medida que
avanzaba la jornada, abarrotaban las
tiendas en busca de las ansiadas
gangas de enero.
Con la
llegada tardía del invierno, los arículos
de abrigo eran el gran reclamo ya que los
descuentos en estas prendas alcanzan hasta
un 60%. Los comerciantes intentan así poner
parche a una temporada que dan ya por
perdida. Y es que el gran stock acumulado a
pesar de las rebajas, no cuadrará las
cuentas de los pequeños comercios, que a
primera hora pegaban con prisas los
carteles que anunciaban una nueva campaña
de ventas. «Para nosotros las ventas
empiezan hoy. Intentamos quitarnos todo el
stock de invierno y esperar que la nueva
temporada nos ayude a recuperar un poco lo
que hemos perdido en invierno».
Este
lamento generalizado se extendía entre los
pequeños comerciantes que se afanaban en
adecuar los nuevos precios a sus artículos.
Y es que hay que etiquetar el antes y el
después. Sin embargo, el panorama frente a
las grandes cadenas de moda presente dentro
y fuera de nuestras fronteras era bien
distinto.
Expectación
La expectación en la acera
presagiaba lo que se vivía horas después en
su interior. Grandes colas frente a los
probadores, hileras interminables en las
cajas y una búsqueda insaciable de
artículos de vestir que se amontonaban en
los estantes a merced del comprador más
avispado. Allí los descuentos eran a mitad
de precio. Y oportunidades de hacerse con
la prenda deseada eran pocas. O lo cazas a
la primera o te quedas sin.
Pero
ante tanto entusiamo consumista, la voz de
alarma la da la UCE, Unión de Consumidores
de España que recomienda ir a las rebajas
con «moderación y cautela» y advierte que
no es bueno dejarse llevar «únicamente» por
el precio de los artículos, «pues lo más
seguro es que se llegue a casa con mucho
dinero gastado en artículos innecesarios».
Con el fin de evitar posibles
problemas postventa, la UCE aconseja a los
usuarios examinar bien el objeto de la
compra antes de pagarlo y comprobar las
condiciones de compra y devolución de cada
establecimiento. Sobre todo es importante
conservar el ticket de compra, el
envoltorio original, la publicidad y todos
los elementos que prueben los datos de la
compra.
Cuesta de
enero
Si hacemos caso de las
estadísticas, los ciudadanos de las Islas
Baleares gastarán este año en rebajas unos
116 euros. No obstante desde Afedeco
confían en que el gasto se cifre en 150
euros. Un puñado de euros que irán a parar
en su mayoría a prendas de vestir. Abrigos,
cazadoras, botas y demás prendas invernales
son los artículos estrella de estas
rebajas.
Pero no sólo entre los
probadores de centros comerciales como
Porto Pi o El Corte Inglés se viven los
grandes descuentos. También tiendas de
decoración o electrónica ofrecían ayer
pequeños tijeretazos en los precios a sus
clientes. Entre un 10 y un 20% de descuento
en esta primera semana que se irá
incrementando a medida que avance la
campaña de rebajas, que se prolongará hasta
principios del mes de marzo cuando la nueva
temporada asome en la vitrina de los
escaparates.
Unas cristaleras que
han cambiado en escasas 24 horas los arces,
renos, papa noeles, guirnaldas y demás
adornos navideños, por grandes números
rojos, verdes, azules o fucsias que invitan
a adentrarse en el codiciado mundo de los
descuentos.
Donde adquirir el
artículo que uno necesita es casi lo de
menos. De lo que se trata es de comprar sea
lo que sea, pero barato. Y olvidarse por un
instante que uno está sumido de lleno en la
que parece ser ya no tan temida cuesta de
enero.