PALMA.- El líder del PSIB-PSOE, Francesc
Antich, se ofreció ayer a «hacer piña» con
el presidente del Govern, Jaume Matas, para
lograr beneficios para Baleares en la
Conferencia de Presidentes, pero condicionó
este apoyo a que no siga una estrategia de
desgaste del Gobierno marcada por el PP
desde Madrid.
«Es importante que
hagamos piña todos para conseguir más
inversiones para las Islas Baleares y los
socialistas haremos piña», manifestó Antich
en rueda de prensa en referencia a la
Conferencia que ha convocado el presidente
del Gobierno para el próximo jueves en el
Senado.
No obstante, el líder
socialista expresó sus temores de que las
reuniones previas convocadas por el PP
entre sus dirigentes autonómicos de cara a
la cita del Senado sirvan para coordinar
una postura «de oposición pura y dura» que
imposibilitaría alcanzar acuerdos
favorables al Archipiélago pese a la buena
predisposición del Ejecutivo central,
indicó.
Antich subrayó que a lo
largo del año pasado el Gobierno mantuvo
una actitud constructiva que se materializó
en convenios financiados con 157,4 millones
de euros y en la aprobación de medidas como
el incremento hasta el 50% de los
descuentos en el transporte para
residentes.
El secretario general del
PSIB-PSOE destacó la buena disposición del
Gobierno hacia Baleares en el acuerdo de
inversiones y el nuevo REB, incluidos en la
reforma del Estatuto de Autonomía y los
nuevos convenios de carreteras, que confió
en que se firmen en lo que resta de este
mes. «El posicionamiento de los socialistas
ha sido defender los intereses de las Islas
Baleares, independientemente de quién
gobierne, lo cual no hace el PP», apuntó
Antich.
Como ejemplo de esta
diferente actitud recordó que el Govern del
PP pide ahora que en la Conferencia de
Presidentes se pueda abordar el déficit
educativo que arrastran las Islas, mientras
que cuando estaba en la oposición no
apoyaba las reclamaciones en este sentido
que el ejecutivo del Pacte de Progrés
planteaba al Gobierno que presidía José
María Aznar.
Antich reconoció la
existencia de ese déficit y se comprometió
a reclamar que sea cubierto cuando se
plantee la negociación en que se abordará,
pero responsabilizó de ello al Govern del
PP que en 1998 aceptó una transferencia
dotada de 10.000 millones de pesetas por
debajo de su coste anual real.
Antich insistió en reclamar a Matas
que «defienda la postura de las Islas» en
lugar de seguir los dictados de Rajoy, lo
que sería «un mal favor» para Baleares.
Asimismo, le pidió que convoque a los
presidentes de los consells insulars y a
los líderes políticos de las Islas para
buscar acuerdos en «temas de Estado».