JUAN RIERA ROCA
PALMA.-Este año le
ha tocado a José Ignacio Pérez Argüelles,
presidente de Asociación Familiar de
Baleares (AFA) el premio Barco de
Rejilla que da el Lobby per la
Independencia a los enemigos del
imperialismo catalanista. La concesión se
hizo pública ayer mediante comunicados de
prensa.
A Pérez Argüelles el
sentimiento de los exaltados le llegó
además de otra manera. El domingo había
publicado en EL MUNDO el artículo
Batasunos autóctonos, hablando de
los gamberros radicales de la Fiesta del
Estandarte. Ayer lunes le pincharon las
ruedas a un coche... igual al
suyo.
Esta vez los gamberros se
equivocaron. Argüelles tiene un BMW Mini
que hasta que le pincharon las ruedas (por
segunda vez en unos meses) aparcaba delante
de su casa. El otro día le pincharon las
ruedas a un Mini igual al suyo, que tuvo la
mala idea de aparcar cerca de su
casa.
¿Casualidad? Tres puntos en la
misma línea no suelen serlo: el coche era
como el de Pérez Argüelles, estaba
en el lugar donde él solía dejarlo,
y el vandalismo se produjo tras aparecer
uno de esos artículos que la Gestapo
catalanista querría que dejaran de
publicarse. Y eso sin contar con que ese
día sería proclamado Premio Barco de
Rejilla 2007.
El
premio
Argüelles no ha querido
hacer muchos comentarios al respecto. Ayer
dijo que «lo que el Lobby tendría que
explicar, si dice defender a los
mallorquines, es porqué tiene su web
radicada en una empresa del País Vasco».
Eso y el «pésame» al dueño del coche
aparcado en el sitio equivocado.
Con
ocasión del premio, la web del Lobby dedica
al presidente de AFA sus mejores flores,
algunas de las cuales alegrarían la tarde a
un abogado al que se encargara estudiar
posibles demandas por lesiones al honor. Y
es que el Lobby, no se corta cuando se
expresa:
«Conocido por sus campañas
genocidas y criminales contra el catalán en
la escuela -dice la web de Jaume Sastre y
sus dos o tres socios- y por estar
financiado por el Gobierno Matas que le ha
dado más de 300.000 euros los últimos años,
Perè Arguellè,[sic] es un sujeto
representativo del imperialismo español más
tronado, racista, excluyente, arrogante,
prepotente, expoliador, caduco, franquista,
enemigo de la libertad y de la democracia,
que ha sembrado la miseria, el hambre y el
dolor en cualquier parte del mundo desde el
siglo XV hasta hoy, como mínimo.»
Y
además dicen de ese «individuo» que
«propugna la supremacía racial, étnica,
lingüística y cultural de los castellanos
sobre los mallorquines» y se reproducen
declaraciones en EL MUNDO, como «en el
mundo se habla castellano e inglés y eso
debe reflejarse en la educación» o «aquí
hay grupos de pensamiento único: si les
molestamos será que hemos
acertado».
Lo cierto es que hay quien
se ha molestado con la libre exposición de
ideas que hace Pérez Argüelles con los
cursos contra el fracaso escolar o para
ayudar a establecerse a los inmigrantes que
organiza AFA o con las campañas en pro del
trilingüismo. Ayer lunes los ofendidos
mostraron sus argumentos, pero se
equivocaron de coche.
Por cierto, que
lo del barco de rejilla es una broma
macabra. Tiene su origen en el tren de
ganado, cerrado con rejillas, con el que
los nazis llevaban a los judíos a los
campos de concentración. El barco de
rejilla, además, al entrar en el mar, se
hunde.
Dicen que la broma del
barco de rejilla le costó a Jaume
Sastre y sus amigos la expulsión de ERC.
Los de Carod, que aún no eran de Carod,
querían la independencia y la revolución,
pero como a buenos izquierdistas, cualquier
alusión o recuerdo al exterminio de los
judíos por los nazis les pareció
insoportable e inadecuado.