MARIONA CERDÓ
PALMA.- El Consell
de Mallorca aprobó ayer de forma inicial la
protección de los edificios de la estación
del tren de Palma, una decisión que pone
numerosas trabas a la construcción de la
Estación Intermodal en la Plaza de España.
La comisión informativa previa a la
celebración del pleno mensual de la
institución dio el visto bueno a la
declaración de los inmuebles como bien
catalogado con los votos a favor de todos
los partidos (PSOE, PSM, EU-EV y UM) salvo
el PP, que se abstuvo.
El debate se
celebró de una forma un tanto inusual, ya
que el portavoz adjunto del PP, Carlos
Veramendi, presentó por sorpresa un escrito
del Ayuntamiento de Palma que advertía que
la protección de los edificios será nula si
no cuenta con un informe preceptivo del
Ayuntamiento de Palma, tal y como establece
la Ley de Capitalidad, en vigor desde el 31
de diciembre. Por ello, la misiva, firmada
por el teniente de alcalde de Urbanismo,
Javier Rodrigo de Santos, también
solicitaba el aplazamiento de la
votación.
El vicepresidente del
Consell, Miquel Nadal, entregó la carta al
secretario general del Consell y le pidió
que elaborara un informe jurídico para
averiguar si la Ley de Capitalidad afecta
efectivamente a la protección de los
inmuebles de la estación del tren.
De
hecho, el número dos del Consell
defendió la tesis de que la nueva
legislación no tiene efectos sobre la
declaración de los edificios como bien
catalogado, ya que el proceso de protección
se inició previamente a la entrada en vigor
de la ley. Es por ello que, tras recibir la
carta de Rodrigo de Santos, encargó un
informe jurídico con la intención de
aclarar la situación de cara al próximo
pleno mensual, en el que se producirá la
votación definitiva.
Dadas las dudas
acerca de los efectos de la recién
estrenada Ley de Capitalidad, el PP
solicitó que el tema se dejara sobre la
mesa, pero Miquel Nadal insistió en
votarlo. Ante esta situación, los
populares decidieron abstenerse a la
espera del informe jurídico encargado por
Nadal.
Además, también se aprobó la
protección de la Iglesia y el convento de
Santa Teresa de Jesús de Palma, con la
categoría de Monumento. Puesto que la
votación se produjo de forma conjunta con
la relativa a los edificios de la estación
del tren, los votos fueron exactamente los
mismos: afirmativos por parte de PSOE, PSM,
UM y EU-EV y abstención del
PP.
'Papel mojado'
Tal y
como ya informó este periódico, el proyecto
del Consell de Mallorca de proteger bajo la
figura de Bien Catalogado los seis
edificios de la estación ferroviaria de la
Plaza de España quedará en papel mojado. En
aplicación de la Ley de Capitalidad de
Palma, que está en vigor desde el día 30,
el Consell no puede catalogar o
descatalogar un inmueble sin consultar
previamente con el Ayuntamiento.
La
protección de los inmuebles constituye el
último desencuentro del Consell de Mallorca
con el Ejecutivo balear y el Ayuntamiento
de Palma puesto que la institución insular
se ha limitado a notificar a las dos
administraciones su decisión de catalogar
estos edificios sin disponer de los
preceptivos informes mencionados, que a
pesar de no ser vinculantes son de
obligatoria presentación. Inicialmente, el
Consell había iniciado el expediente para
catalogar como Bien de Interés Cultural el
edificio central de la antigua estación del
tren. De hecho el Consell, a raíz de una
denuncia de Arca, paralizó unas obra que
estaba realizando la Conselleria de Obras
Públicas en el inmueble, unas obras que
contaban con la aprobación de la Comisión
de Centro Histórico de Cort.
Obras
Públicas tenía previsto derribar la puerta
del edificio para instalar en su interior
la maquinaria de refrigeración de la futura
estación intermodal y, una vez finalizados
los trabajos, pensaba restituir el estado
original de la entrada. Para evitar más
conflictos, el Govern optó por ceder y
decidió no hacer ninguna obra en el
edificio de la estación del tren.
La
segunda sorpresa de la Comisión Informativa
de ayer fue una comparecencia inesperada
del conseller insular de Medio Ambiente,
Miquel Àngel Borràs, a raíz de la
publicación en varios medios de
comunicación de un estudio pagado por el
Consell que incluye estereotipos sobre los
inmigrantes.
A pesar de las
polémicas afirmaciones que sostiene el
informe, en el que la institución insular
se ha gastado 12.000 euros, Borràs defendió
la «utilidad» del estudio. Eso sí, confesó
que no asumía la totalidad del contenido.
El conseller eludió contestar varias de las
preguntas que le formuló el portavoz del
PSM en el Consell, Antoni Alorda, entre
ellas una acerca de la contratación de
otros dos estudios elaborados por el mismo
autor, Eulogio Cuenca, que ocupa varios
cargos en la institución insular.