MIQUEL A. FONT
PALMA.-En abril del
año 2004 el Ayuntamiento de Andratx debatió
una moción presentada por el PSM para
proteger la zona virgen de Cala Blanca, en
la finca de Biniorella. UM votó en contra
de la moción, que finalmente no prosperó,
mientras que el PP se abstuvo. La concejal
Isabel Alemany argumentó que la protección
de Cala Blanca generaría el pago de
indemnizaciones multimillonarias.
Algunas fuentes consultadas dudan de
la legalidad de que Alemany participara en
estas votación al estar indirectamente
relacionada con el proyecto urbanístico.
Como ha venido publicando este medio, el
proyecto urbanístico de Cala Blanca lo
promueve el tío del secretario técnico de
la Conselleria insular de Ordenación del
Territorio y Urbanismo Miquel Ferrà, quien
a su vez es el marido de la concejal Isabel
Alemany.
Por otra parte, también es
cierto que en el Pleno del Ayuntamiento
celebrado hace tres semana y donde se
aprobó solicitar al Consell la protección
de Cala Blanca, UM votó a favor.
Probablemente al final todo quede en
papel mojado dada la postura
contraria del Consell de Maria Antònia
Munar a proteger una de las últimas zonas
vírgenes que quedan en la costa de Andratx.
UM votó en el Ayuntamiento a favor sabiendo
de antemano que el Consell no aceptará la
propuesta de protección.
Cala Blanca
está ubicada a escasos kilómetros de Cala
Llamp y dentro de la finca Bioniorella,
propiedad de los familiares de Miquel
Ferrà. Durante el desarrollo de la
Operación Voramar, Cala Blanca ha
estado en el ojo del huracán como uno de
los supuestos escenarios donde había tenido
lugar algún que otro capítulo de la
presunta trama de corrupción urbanística
que investiga la Fiscalía Anticorrupción y
el Juzgado de Instrucción número
12.
Curiosamente, el Plan Territorial
de Mallorca reconvirtió parte del suelo de
Cala Llamp de urbano a rústico pero no tocó
ni un solo metro cuadrado en Cala Blanca,
que lo consideró como zona de transición,
en definitiva, mantuvo su clasificación de
urbanizable respetando el Plan General de
1976.
El Pleno del Ayuntamiento de
Andratx, a instancias del gobierno
municipal del PP y con el apoyo de PSOE, UM
y PSM, solicitó el 21 de diciembre que el
Consell haga lo posible por preservar la
última cala virgen que queda en el
castigado litoral de Andratx. En Cala
Blanca está prevista la construcción de más
de 200 viviendas unifamiliares y un hotel.
En la propuesta del Pleno se pide que Cala
Blanca pase de suelo urbanizable a rústico
protegido. Desde el primer momento el
Consell se ha mostrado reticente a esta
protección alegando las dificultades para
llevarla adelante y las indemnizaciones que
supondría la protección al contar la zona
con un plan parcial aprobado. Sin embargo,
en Cala Blanca no hay actualmente ningún
proyecto definitivo de urbanización
aprobado ni ninguna licencia de obras
concedida en vigor. La que existía para la
ejecución de viales ha caducado.