MADRID.- Los funcionarios de las Islas
Baleares, Ceuta y Melilla, cobrarán en 2007
un 5% más respecto a las cuantías vigentes
en 2006 en concepto de indemnización por
residencia. La medida, que afecta a un
total de 25.980 trabajadores, supone un
coste económico de casi 5 millones de
euros, exáctamente 4.866.803,03.
Así
se contempla en un Real Decreto-Ley del 29
de diciembre de 2006, firmado por el
vicepresidente segundo del Gobierno y
ministro de Economía y Hacienda, Pedro
Solbes, y el titular de Administraciones
Públicas, Jordi Sevilla, para su elevación
al Consejo de Ministros.
Según este
documento, los nuevos análisis realizados
sobre las circunstancias que concurren en
los puestos de trabajo radicados en el
archipiélago balear y en Ceuta y Melilla,
ponen de manifiesto que subsiste la
necesidad de primar mediante un «estímulo
de carácter económico» la provisión de
dichos puestos de trabajo para hacer más
«atractiva» su provisión.