JOSÉ M. DE
LAMO
EIVISSA.- El portavoz del
Consell Insular, Joan Marí Tur, calificó de
«digno de elogio» el interés que está
mostrando en los últimos tiempos el Grup
d'Estudis de sa Naturalesa (GEN) por la
arqueología, y no descartó la posibilidad
de contratarlos como «entidad colaboradora
sin sueldo» para su Conselleria, en un
claro tono irónico.
Marí Tur realizó
ayer estas declaraciones tras conocer a
través de los medios de comunicación que el
grupo ecologista reclamaba la protección in
situ de las estructuras arquitectónicas de
época medieval, con capiteles románicos y
cisternas púnicas, encontradas en las
excavaciones de un solar de la calle Joan
Román, en Dalt vila, donde está proyectada
la construcción de un edificio y
aparcamientos.
«Cuando ellos se
levantan el conseller ya ha almorzado»,
indicó Marí Tur, quien manifestó que este
yacimiento «ya está estudiado, investigado,
fotografiado» y ahora los que tienen que
hacer el trabajo son los «arqueólogos
titulados» contratados por la propiedad,
que tienen que entregar el pertinente
informe. «Después ya se decidirá al
respecto», indicó.
El portavoz del
Ejecutivo autonómico dijo a su vez que era
una «lástima» que los integrantes del GEN
no hubieran tenido este «interés por la
arqueología» cuando, durante el Gobierno
del Pacte, se descubrió un mosaico en la
calle Sant Cristófol, «el único que se ha
encontrado en las Pitiüses» y solicitara
«su conservación in situ».
«Ahora
está tapado con cemento con el visto bueno
del Pacte», concluyó el conseller de
Patrimonio.
El GEN solicitaba la
conservación de estos hallazgos
arqueológicos porque la excavación se
encuentra en un barrio histórico declarado
Patrimonio de la Humanidad y, por tanto,
«merecedor de la máxima protección
patrimonial y arqueológica».