TOMEU MAURA
MADRID.-Inmerso en
plena crisis, el Mallorca cierra filas y
busca soluciones. Gregorio Manzano, Viccenç
Grande y Nando Pons mantuvieron ayer una
larga reunión en las oficinas del ONO
Estadi, sólo unas horas después de que el
entrenador se hubiera encerrado con los
jugadores en el vestuario por espacio de
tres cuartos de hora. Hoy es el turno del
Consejo de Administración, al que el
presidente expondrá la situación. El
remedio que se atisba es evidente. El club
saldrá al mercado a fichar a un futbolista
contrastado. Aunque eso suponga un esfuerzo
extraordinario para la tesorería, que no
anda precisamente sobrada.
Pero es
necesario hacer algo porque el
derrumbamiento es evidente. En las ocho
últimas jornadas el Mallorca sólo ha podido
sumar cuatro de veinticuatro puntos
posibles, y lo que es aún peor, ha encajado
20 goles, a un promedio superior a los dos
por partido. Son números de descenso.
Números de Segunda División que han hecho
encender todas las alarmas en el club. Tras
una primera jornada del año nefasta, en la
que el resto de resultados fueron
absolutamente adversos, por primera vez el
temor a perder la categoría se ha instalado
en el ONO Estadi. Y no parece que vaya a
resultar sencillo
ahuyentarlo.
Gregorio Manzano reunió
ayer a toda la plantilla en el vestuario
por espacio de 40 minutos. Juntos repasaron
el partido ante el Athletic para incidir no
sólo en los errores cometidos, sino sobre
todo en la falta de compromiso y en la mala
actitud que demostraron varios futbolistas.
A estas alturas a nadie se le escapa que
varios de los fichajes que llegaron en
verano con la vitola de cracks han
resultado ser un verdadero fracaso. De
hecho, no es aventurado arriesgar que en
junio se va a volver a producir una
reestructuración profunda de la plantilla.
Ahora bien, lo difícil es llegar hasta
final de la temporada con lo que hay y
salvar la categoría. Está claro que como
mínimo hace falta que llegue un futbolista
de calidad contrastada. Y en eso está la
secretaría técnica.
El Mallorca
espera anunciar muy pronto el fichaje del
centrocampista de 18 años de Boca Júnior
Oscar Trejo, que llegará con la carta de
libertad, pero se trata de un jugador de
futuro, de una apuesta a medio plazo, y no
de un futbolista que garantice rendimiento
inmediato, que es precisamente lo que
necesita ahora el equipo, y lo que ha
pedido el entrenador.
Manzano ya ha
hablado con el presidente Grande y le ha
dejado bien clara cuál es su opinión.
Quiere a un jugador que marque diferencias,
a alguien que esté en condiciones de ser
titular desde el primer momento que llegue.
Si no es así, prefiere quedarse con lo que
ya tiene. Ayer mismo, en la charla que
mantuvo con el dirigente y a la que asistió
también Nando Pons, volvió a dejárselo
claro. El que venga, si viene alguien, debe
estar en condiciones de ofrecer rendimiento
de inmediato.
Operación imposible.
En estas condiciones, y dadas las
limitaciones económicas del club, resulta
muy difícil encontrar un futbolista que se
adapte a este perfil. El ideal es un
delantero rápido, que tenga llegada y
desborde y que garantice más de diez goles
por temporada. Un imposible a estas
alturas, salvo que se pueda tirar de
talonario. Y no es el caso. Nando Pons ha
peinado el mercado brasileño y el
argentino, pero los precios están por las
nubes. De momento fuera de las
posibilidades del Mallorca. Incluso se
sopesó la opción de poner a la venta a
Arango, cuyo rendimiento está siendo
bajísimo, a fin de obtener dinero para
fichar, pero en principio y salvo que
llegue una oferta superior a 10 millones de
euros, el venezolano continuará en la
plantilla hasta final de
temporada.
El Consejo de
Administración analizará hoy la situación y
expondrá su opinión. En la reunión prevista
para esta tarde se hará oficial la dimisión
de Miquel Vaquer como vicepresidente. Tal y
como adelantó este periódico, su puesto no
será ocupado. Tampoco se esperan más
novedades. Solucionadas las diferencias de
criterio con el presidente, José Miguel
García continuará en el Consejo, y con él
el resto de miembros.
Tanto Grande
como Manzano van a insistir a sus
respectivos departamentos (Consejo y
vestuario) en la necesidad de cerrar filas
y hacer frente a la crisis con el
convencimiento de que se puede salir de
ella. Los ejemplos de las dos últimas
temporadas están ahí para demostrarlo,
aunque por supuesto se deben activar los
mecanismos necesarios para remontar
posiciones cuanto antes.
También hay
un dato que se manejó ayer en las dos
reuniones que es irrefutable, y que sirve
para demostrar la mejora de este año con
relación a los anteriores. Es cierto que el
Mallorca está en crisis, pero también lo es
que hasta ahora no ha estado en descenso ni
una sola de las 17 jornadas disputadas.