INDALECIO RIBELLES
PALMA.- Tras
tres años de negociaciones, batallas
políticas y de debates con expertos de toda
clase, la Fachada Marítima de Palma
comienza a ver la luz, a falta tan sólo de
escasas semanas para que comiencen unas
obras de reurbanización de calles, plazas y
edificaciones que afectarán a los barrios
del Polígono de Levante y de La Soledad.
Unos trabajos que tendrán un coste de 41
millones de euros y que pujan por ejecutar
las principales empresas de la construcción
de Baleares y del conjunto de España.
El pasado viernes 5 de enero
finalizó el plazo para presentar
candidaturas en las oficinas de la
Concejalía de Urbanismo para hacerse con un
contrato que, dada la envergadura de los
terrenos que abarca (400.000 metros
cuadrados) el Ayuntamiento de Palma ha
optado por dividir en cuatro lotes
diferenciadas que saldrán a concurso de
forma independiente.
Optan a uno de
los contratos del año, una treintena de
empresas que se han presentado al concurso
agrupadas en uniones temporales, un total
de 15. La lista de candidatos, donde están
los principales referentes nacionales de la
construcción, la componen Melchor Mascaró
(se presenta en solitario); Dragados y
Coexa; Acciona y Electrotécnica Roig; en
cuarta opción la unión temporal formada por
Llabres Feliu, Ferrá Pons; Llull Sastre y
Comasa; a ellos hay que sumar Azvi y
Bartomeu Ramón; Vias y Construcciones; otra
unión temporal de carácter local formada
por Matias Arrom Bibiloni; Proyectos
Paisajísticos de Baleares y Electrificación
y montajes de Baleares; MAM junto a
Quimipress, Bartolomé Ramón y Elecnor; FCC
irá como Aglomsa; Ferrovial con
Centromontaje; Vopsa y Copisa; Comsa, Amer
e Hijos; Ferratur con Obrascom; San José y
Crespí y, finalmente, Copasa y Excavaciones
S'Horta.
Éstas son las quince
candidaturas que concursan por un contrato
millonario que se adjudicará en cuatro
lotes, con independencia de que un solo
contratista pueda hacerse con el conjunto
de las obras; con tres lotes; dos o uno.
Mesa de
contratación
Cort optó por
realizar diferentes lotes para poder
cumplir de forma más fehaciente los plazos
de ejecución en caso de que se presenten
problemas con las obras en curso en alguna
de las áreas afectadas. Así no repercutirá
sobre el resto de compartimentos estancos.
El concesionario deberá hacer las calles y
definir todo el entorno urbano de un
proyecto que la Mesa de Contratación deberá
adjudicar a fin de este mes en primera
instancia, el próximo día 31. Los técnicos
de Cort deberán sopesar las instancias
presentadas teniendo en cuenta
principalmente dos criterios: que
garanticen la mejor de las instalaciones y
la envergadura de la oferta presentada.
En marzo podrán empezar las obras
aunque habrá que ver cómo puede influir la
posible protección del edificio de Gesa en
el inicio de los trabajos. Los lotes que
salen a concurso son las obras comprendidas
entre avenidas y el Palacio de Congresos;
la zona de Ifebal; zona interior del
Polígono de Levante y las proximidades de
la Vía de Cintura.
El importe de
cada zona es diferente y van desde los 8,4
millones a los 11, 11,6 y 12,4 millones de
euros, respectivamente. Una de las zonas
más problemáticas de la urbanización será
el soterramiento de la calle Joan Maragall
en la confluencia de la calle Ciutat de
Querétaro y de Manuel Azaña con el Palacio
de Congresos al fondo.