INDALECIO RIBELLES
PALMA.- El
Consell de Mallorca ha realizado una
recreación del estado final de las obras de
rehabilitación del Teatro Principal donde
mantiene la construcción ilegal de una
planta más en altura en el cubo añadido a
este edificio histórico. Un aumento
prohibido por la Comisión de Centro
Histórico al tratarse de una modificación
del proyecto inicial aprobado por el
Ayuntamiento de Palma y que vulnera la
legalidad urbanística que impide el aumento
de volumen en edificios catalogados.
Pese a esta negativa la Fundación
Teatro Principal publicita estos días esta
ilegalidad en un montaje donde se recrea la
imagen futura de este escenario, tal y como
quedaría al final de las obras y donde está
presente el aumento en altura prohibido. En
el fotomontaje realizado por la Fundación
Teatro Principal se puede observar un
sobreático que corona el gran cubo añadido
al edificio original de la plaza Weyler en
cuyo interior se ubicaría la maquinaria de
refrigeración de la sala. Un añadido que
fue rechazado sobre planos en la última
reunión de la Comisión de Centro Histórico
del Ayuntamiento de Palma donde los
técnicos exigieron al Consell que se
atuviera al proyecto original y no
modificara el volumen de la construcción
para cambiar de sitio las torres de
refrigeración, origen de todo el problema
que arrastran estas obras.
La
propuesta del Consell era de un aumento en
edificabilidad notorio que se venía a sumar
al aprobado en 2003 cuando el Ayuntamiento
de Palma permitió, de forma sorprendente,
una modificación del planeamiento
urbanístico en el Plan General para
aumentar el volumen de un edificio
declarado Bien de Interés Cultural. Una
construcción ubicada en el Centro Histórico
de Palma y que el Consell ha modificado por
completo en todos sus parámetros, exterior
e interior.
La modificación del
proyecto inicial por el Consell en el curso
de las obras originó una denuncia de la
comunidad de propietarios de la plaza
Mayor, colindantes con este escenario a los
que la nueva ubicación de la maquinaria de
refrigeración provoca un notorio perjuicio
para sus viviendas como han corroborado los
técnicos de la Concejalía de
Urbanismo.
Baza
electoral
El problema para la
institución insular es la pretensión a toda
costa que tiene el departamento de Cultura
de Dolça Mulet de utilizar esta obra como
baza electoral en favor del candidato de UM
a Cort, Miquel Nadal, y estrenar el teatro
el mes de abril. La tardanza en el arranque
de la reforma que no se inició hasta enero
del pasado año, y las irregularidades
cometidas por el Consell modificando el
proyecto inicial, hacen ya casi imposible
que haya gala inaugural la primavera
próxima. Lo realmente sorprendente es que
el Consell siga insistiendo en ubicar los
compresores de refrigeración allí donde los
vecinos lo denunciaron.
La negativa
de la Comisión de Centro Histórico de
aprobar la rectificación del proyecto
exigiendo al Consell colocar esta
instalación en el interior de la
construcción, mantiene en vigor la orden de
parar las obras. Una decisión decretada el
pasado mes de julio por el Ayuntamiento de
Palma y que hasta ahora el Consell no ha
rectificado pese a que no son pocos los
trámites que debe pasar esta construcción
antes de su inauguración. Para empezar el
nuevo proyecto debe ser primero visado por
el Colegio de Arquitectos y,
posteriormente, debe ser entregado en el
registro del Ayuntamiento antes de pasar
por la Comisión de Centro Histórico.
A su vez debe tramitar también otro
más de licencias de actividades que tarda
no menos de cinco meses en resolverse.