El turismo de convenciones generó en
2006 un volumen de negocio de 40 millones
de euros, que podría llegar a triplicarse
cuando entre en funcionamiento el Palacio
de Congresos.
Las cifras son
elocuentes: el turismo de reuniones atrajo
en 2005 a las Islas a 74.383 visitantes, de
los que 31.048 fueron alemanes; 22.676,
españoles y 9.155 británicos. Del total de
visitantes convocados por este tipo de
oferta, 17.685 asistieron a convenciones,
11.595 a viajes de incentivo, 11.059 a
congresos y el resto a otros actos, según
las estadísticas que manejan los
hoteleros.
Resulta especialmente
significativo el hecho de que la afluencia
de turistas de reuniones alemanes se ha
doblado en el último año y ha aumentado un
70% respecto a 2004, mientras que la de
británicos y españoles se mantiene estable.
El turista de congresos permanece en
Baleares una media de entre dos y tres
noches, y efectúa un gasto diario superior
a los 120 euros. Una cifra que en algunos
casos se dispara hasta los 200
euros.
Los hoteleros afirman que
cuando esté construido el Palacio de
Congresos se reactivarán meses que ahora
están completamente muertos para el sector
turístico, como noviembre, diciembre, enero
y febrero.
La conexión de aerolíneas
de bajo coste de Mallorca permite que la
ciudad esté entre las principales capitales
de turismo de congresos, tras Madrid,
Barcelona, Sevilla y Málaga. Éstas son las
cifran que han convertido en tan atractiva
la gestión del Palacio de Congresos y del
hotel de lujo adjunto.