La misma Ley de Capitalidad que impide
al Consell catalogar unilateralmente los
edificios de la estación del tren tiene su
aplicación en la sede del edificio de Gesa.
La institución que preside Munar
decidió el año pasado abrir el expediente
para catalogar el inmueble de la central
eléctrica siguiendo una petición del
Colegio de Arquitectos presentada dos años
antes. Era una vendetta más de
Munar, en este caso contra la sociedad
Núñez y Navarro, principal afectada por la
protección del inmueble al ser propietaria
de los terrenos situados en primera línea
de la Fachada Marítima cuyo desarrollo
urbanístico se vería impedido. Núñez y
Navarro había presentado un recurso contra
el Consell por la resolución del concurso
de Can Domenge.
Munar inició el
expediente para la protección del Gesa sin
consular con el Ayuntamiento. Nada que
objetar porque en aquel momento la consulta
no era obligatoria. Ahora, con la Ley de
Capitalidad en vigor -que tiene efectos
retroactivos- el Consell debería paralizar
el expediente y solicitar el preceptivo
informe a Cort.