MIQUEL A. FONT
PALMA.- El
proyecto del Consell de Mallorca de
proteger bajo la figura de Bien Catalogado
los seis edificios de la estación
ferroviaria de la Plaza de España quedará
en papel mojado. En aplicación de la
Ley de Capitalidad de Palma, que está en
vigor desde el día 30, el Consell no puede
catalogar o descatalogar un inmueble sin
consultar previamente con el Ayuntamiento.
Como informó ayer este medio, la
Comisión Informativa que celebra el Consell
pasado mañana aprobará la declaración de
los seis edificios de la antigua estación
como Bien Catalogado Insular. Es el último
desencuentro de Munar con el Ejecutivo
balear y el Ayuntamiento de Palma puesto
que el Consell se ha limitado a notificar a
las dos administraciones su decisión de
catalogar estos edificios sin disponer de
los preceptivos informes mencionados.
Inicialmente, el Consell había
iniciado el expediente para catalogar como
Bien de Interés Cultural el edificio
central de la antigua estación del tren. De
hecho el Consell, a raíz de una denuncia de
Arca, paralizó unas obra que estaba
realizando la Conselleria de Obras Públicas
en el inmueble, unas obras que contaban con
la aprobación de la Comisión de Centro
Histórico de Cort. Obras Públicas tenía
previsto derribar la puerta del edificio
para instalar en su interior la maquinaria
de refrigeración de la futura estación
intermodal. Una vez finalizados los
trabajos, pensaba restituir el estado
original de la entrada. Sin embargo, el
Consell paralizó las obras. En aquel
momento, la paralización era legal puesto
que las mismas debían contar con la
aprobación de la Conselleria de Patrimonio
que es la que había abierto el expediente
para declarar BIC el edificio. Para evitar
más conflictos el Govern optó por ceder al
chantaje de Munar y decidió no hacer
ninguna obra en el edificio de la estación
del tren.
Ahora el Consell ya no
habla de declarar Bien de Interés Cultural
el edificio central sino de Bien Catalogado
pero añade además los otros cinco edificios
modernistas de la antigua estación y que
fueron diseñados por Eusebio Estada y
construidos entre 1874 y 1930. La
catalogación -de poderse llevar adelante-
obligaría al Govern a modificar el proyecto
de la estación subterránea, entre otras
cosas porque una de las edificaciones que
se protegen debía albergar la maquinaria
para la ventilación de la estación
intermodal.
Pero ahora las cosas han
cambiado sustancialmente. Como ya se ha
adelantado, el pasado día 30 entró en vigor
la Ley de Capitalidad con la que el
Ayuntamiento de Palma adquiere un mayor
protagonismo en todo lo que se refiere a
los temas de catalogación o descatalogación
de elementos arquitectónicos. En primer
lugar el Consell está obligado a informar
al Ayuntamiento de su intención de proteger
un determinado elemento patrimonial y debe
solicitar un informe
preceptivo.
Contradicción
<
P>La aplicación de la nueva ley sirve tanto
para los expedientes de protección que se
abran a partir de ahora como para los que
ya estaban en trámite el 30 de diciembre,
cuando la ley entró en vigor. El informe
preceptivo afecta tanto a los edificios que
son propiedad del Ayuntamiento como los
privados o de cualquier otra
institución.También es cierto que la
catalogación de estos edificios por el
Consell no eleva su protección puesto que
ya están catalogados por el Ayuntamiento.
Lo que cambiaría es que Cort ya no sería
soberano para decidir la aprobación o no de
obras en estos inmuebles sino que estaría
otra vez sujeto a las decisiones del
Consell para cualquier actuación que
pretenda realizar en los mismos. La Ley de
Capitalidad fue aprobada por el Parlament
el pasado mes de diciembre con el voto en
contra de Unió Mallorquina en los artículos
más importantes y entre ellos el que hace
referencia a las competencias urbanísticas.
Sin embargo, Unió Mallorquina votó a favor
del artículo referido a la protección del
patrimonio. Es decir, que UM incumple una
norma que aprobó en el Parlament.