MARTA CUNILL
MAÓ/MAHÓN.- Los
pliegos de condiciones de los contratos que
licita el Consell «perjudican» a las
empresas que ofrecen mejores condiciones»
en precio y en tiempo de ejecución. La
Sindicatura de Cuentas lo constata en su
informe, referente al ejercicio de 2003, y
lo atribuye al modo de puntuación. Según el
documento, éste se basa en puntuar con un
40% la reducción del plazo y con otro 40%
la mejora del precio de licitación. «Como
consecuencia de este criterio, se aprecia
en los expedientes que el adjudicatario no
es el más aventajado».
La
Sindicatura de Cuentas, que publicó ayer el
informe en el BOIB, advierte también sobre
las formas de la tramitación. Así, el
documento recoge que en ninguno de los
expedientes examinados hay una
justificación del procedimiento y de la
forma de adjudicación empleado. Pero
tampoco se justifica la necesidad, las
características ni el importe calculado de
las prestaciones a contratar.
Asimismo, la Sindicatura ha
comprobado que «con frecuencia», la
tramitación urgente de los expedientes de
contratación no está del todo justificada,
lo que pone de manifiesto «una deficiente
previsión administrativa en la tramitación
de los expedientes». Según el informe, en
ninguno de ellos consta el informe de
fiscalización previo que tiene que emitir
el interventor.
Respecto a la
adjudicación de los contratos ofertados, la
Sindicatura constata que «en ninguno de los
expedientes» examinados se incluyen los
requisitos del contratista. Como tampoco
consta la justificación de la comunicación
al Registro Público de Contratos.
Durante la tramitación de los
contratos, algunos sufren modificaciones.
Sin embargo, los cambios que efectuó en
2003 el Consell «no se justifican
adecuadamente» por necesidades nuevas o
causa imprevistas, lo que pone de relieve
una «deficiente planificación en la
tramitación de estos expedientes». Y ello
repercute en el precio final. De hecho, la
Sindicatura advierte que un contrato que
sufrió modificaciones continuadas a lo
largo de su vigencia hasta la prórroga que
se hizo en 2003 supuso un incremento de más
del 100% del presupuesto inicial.
No se aplican
sanciones
Respecto a la ejecución
de los contratos, el informe de la
Sindicatura explica que algunos
contratistas presentaron las
certificaciones de obra fuera de los plazos
establecidos para la ejecución de los
contratos. Unos contratos que se tramitaron
por urgencia y en los criterios de
adjudicación la reducción de plazos se
valoraba con un 40%. No obstante, continúa
el documento, «no se justifica el retraso
en el final de la obra ni la no imposición
de las pertinentes sanciones».
La
Sindicatura de Cuentas publicó ayer su
informe de forma íntegra, sin embargo ya
avanzó algunas de sus conclusiones en
julio. Fue entonces cuando advirtió que el
Consell agotó su límite de endeudamiento en
2003. A 31 de diciembre de aquel año, la
institución insular presentaba un ahorro
neto negativo de 758.000 euros. El
organismo recomienda tener en cuenta las
disposiciones que establece la Ley para
obtener la autorización previa de los
órganos competentes a la hora de concertar
nuevas operaciones de endeudamiento. Y es
que «la ratio de ahorro neto es negativo».
Subvenciones
El órgano
fiscalizador advierte que de los más de 6
millones de euros que la institución
destinó a subvenciones en 2003, un 60% se
otorgaron sin concurrencia y aconseja al
Consell que establezca un registro de
subvenciones «ordenado y adecuado», dado
que con los documentos aportados la
Sindicatura no se ve en condiciones de
afirmar que la documentación aportada sea
toda la existente.
A su vez
recomienda que las subvenciones sin
concurrencia se tramiten únicamente en los
casos en los que en el expediente conste
expresamente y de forma justificada la
motivación de dicha exclusión.