El Círculo Balear condenó ayer la
conducta del sargento de la Policía Local
Antonio J. Mesquida y mostró su
«preocupación» ante la actuación del ya ex
responsable de la Patrulla Verde. «Desde el
Círculo Balear siempre estaremos atentos
ante cualquier vulneración de los derechos
civiles y constitucionales de los
ciudadanos, sean quienes sean», subrayó su
presidente, Jorge Campos.
«Es
detestable para una democracia la impresión
que se lleva la ciudadanía con este tipo de
actuaciones más propias de una República
bananera», agregó en referencia a la orden
de Mesquida de entrar e inspeccionar la
casa del director de EL MUNDO/El Día de
Baleares como respuesta a las informaciones
de este diario.
«Los ciudadanos no
pagamos nuestros impuestos para que ciertos
mandos de la policia local que deben velar
por el cumplimiento de la legalidad vigente
utilicen sus cargos para amedrentar o
coaccionar, en este caso, a Eduardo Inda, a
modo de venganza por denunciar públicamente
los abusos y presuntas corruptelas de
ciertos mandos policiales».
Campos
añadió que la Regiduría de Seguridad del
Ayuntamiento de Palma no puede volver a
permitir «unos excesos que, por
totalitarios, son incompatibles en
cualquier democracia seria y moderna». Y
aplaude la decisión de Gijón de destituir
al sargento.