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  Domingo, 31 de diciembre de 2006 Actualizado a las 02:17
 

EL ÁGORA
Fin del urbanismo salvaje

CARLOS DE ZAYAS


«No permitiré que el PSOE rompa las reglas del juego del debate electoral como ya lo hizo en su momento con el 11-M». Tal afirmación del Presidente Jaume Matas en relación con el llamado caso Andratx u Operación Voramar es cuanto más un simple exabrupto, propio de la cena-mitin partidista navideña en que fue pronunciado. Mucho más serio es el hecho de que el President Matas aceptara hace dos años como líder del PP en ese municipio al entonces Concejal de Urbanismo Eugenio Hidalgo, gobernara con él y sobre todo lo ratificara hace cuatro semanas como candidato a las próximas elecciones municipales, cuando era de todos conocido que Hidalgo estaba imputado en cinco causas relacionadas con irregularidades urbanísticas de su municipio.

Uno piensa que el caso Andratx y su amplio despliegue policial y mediático al margen de las evidencias probatorias que comporte al final de su recorrido, no hay duda que tiene un componente político, pues ocurre en un momento en el que la población está especialmente sensibilizada por los problemas de corrupción urbanística. El urbanismo salvaje que ha tenido lugar en los últimos 20 años en las Islas, tiene como paradigma lo ocurrido en Andratx, con su bellísimo entorno litoral prácticamente destrozado por la proliferación de edificaciones en zonas de gran valor paisajístico. El boom constructor no solamente no se paró sino se ha reforzado en los últimos años, mientras que en otros municipios costeros de la Islas se ha notado una cierta ralentización del proceso de degradación. Todos estamos al cabo de la calle de edificaciones ilegales en muchos municipios. Cuando algunos nos hemos decidido a denunciarlas, los alcaldes han seguido haciendo la vista gorda. Bien es verdad que para ello han contado con la imprescindible ayuda del Consell de Mallorca, copado por UM por la gracia del PP, una institución que ha emitido generosamente cédulas de habitabilidad que han permitido la aparición de viviendas anejas a simples pozos y casas de aperos. Está claro que en estas Islas rige la terrible práctica del hecho consumado, y aquí no se derriba nada una vez construido.

El caso Andratx es la gota que rebasa el vaso. Para muchos ha sido euforizante constatar el despertar de las fiscalías anticorrupción y de medio ambiente, que durante años se han pasado durmiendo el sueño de los justos. Si el caso Andratx ha sido posible, ello se ha debido a la creación de los nuevos equipos que, complementando a Seprona, la Dirección General de la Guardia Civil, dirigida por el socialista mallorquín Joan Mesquida, ha puesto en funcionamiento recientísimamente. Alguno puede sentirse molesto y apuntar que se trata de un municipio tradicionalmente controlado por el PP y que por ello existe una intencionalidad política especialmente significativa en periodo pre-electoral. No hay duda que muchos de otros municipios con alcaldes de todos los colores se estarán estos días tentando las vestiduras, pues también tienen vergüenzas que tapar. Si la mayoría están encabezados por el PP, ello se debe a que es el partido hegemónico en las Islas. Con profunda tristeza hay que constatar que en muchos casos los equipos municipales en el poder han sido elegidos por unos vecinos a los que han ofrecido más o menos descaradamente «traer riqueza», es decir continuar con la edificación a mansalva. La norma edificatoria ha sido: «si no tienes vecinos que protesten, sigue adelante que ni la policía ni los celadores tienen orden de ver nada». Tal es el sentido del civismo que desgraciadamente asume una buena parte de nuestra población. El lema es, «hoy por ti, mañana por mi». Bienvenido sea pues el «caso Andratx». Por fin empezarán a dejar de ser letra muerta una docena de figuras delictivas de nuestro Código Penal de 1995 y empezará también a aplicarse por los Ayuntamientos y los Consells la autonómica Ley de Disciplina Urbanística de 1990. Quizás sea el comienzo de una nueva era en nuestras Islas. Nunca es tarde si la dicha es buena.

 
   
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