E. FUERIS / G. MERCÈ
SÓLLER.-Un
joven vecino de Deià identificado como
Miguel Ángel C. R., vecino de Deià de 26
años de edad, falleció en la mañana de ayer
a consecuencia de una hemorragia masiva
producto de un golpe sufrido horas antes a
bordo de una embarcación en el Port de
Sóller. La víctima iba acompañado de su
tía, de 44 años, la cual resultó
prácticamente ilesa en el
accidente.
Los hechos ocurrieron
alrededor de las seis de la mañana. A esa
hora Miguel Ángel y su tía zarpaban del
muelle a bordo de su embarcación
Polsimada, una pequeña lancha
motora. El joven iba al timón de la nave
cuando ésta colisionó contra unas rocas del
Cap Gros.
La poca visibilidad se
perfila como causa más probable del suceso
a la espera del avance de las
investigaciones de la Guardia Civil. La
espesa oscuridad que imperaba a aquellas
horas se pudo aliar con el vaho que cubría
los cristales de la cabina, tal y como
relataban algunos vecinos que se acercaron
más tarde al lugar de los hechos.
El
impacto fue de tal violencia que provocó
heridas de extrema gravedad en el pecho del
joven. Su tía se hizo con los mandos del
bote para reconducirlo a toda prisa hasta
el muelle y solicitar ayuda.
La mujer
consiguió arribar al puerto -en la zona del
bar La Payesa, donde pidió auxilio- y
abandonar la lancha junto con su sobrino,
cuya situación ya era crítica.
Por
otra parte, una vía de agua originada en la
embestida contra las rocas de Cap Gros
provocaría posteriormente que la barca a
punto estuviera de hundirse justo en el
muelle, ya sin nadie a bordo.
Traslado
Los servicios
de emergencias de Ib-Salud atendieron a la
víctima en el mismo lugar del suceso,
aunque su traslado en una ambulancia
medicalizada no ocurriría hasta horas
después. Algunos vecinos se quejaban de la
tardanza de los servicios
sanitarios.
El joven no ingresaría en
el hospital palmesano de Son Llàtzer hasta
bien cumplidas las 10 de la mañana. Una vez
allí, se le trasladó hasta el quirófano y
se le realizó una intervención quirúrgica
de urgencia.
Los denodados esfuerzos
del equipo médico del hospital no
obtuvieron ningún fruto. Cuando apenas se
cumplía una hora de la entrada del joven en
el quirófano los sanitarios se vieron
obligados a abandonar toda esperanza.
Miguel Ángel C. R. fallecía sobre las 10.45
horas a consecuencia de la hemorragia
masiva que le había producido el impacto.
Los médicos no pudieron hacer más por él
que certificar su defunción. La Policía
Local de Sóller acudió al lugar del suceso,
aunque fue la Guardia Civil quien
finalmente se hizo con las diligencias del
caso.