GUILLERMO DE OLEZA
PALMA.-Bajo el
lema Los bomberos de Palma en
llamas, los operarios contra el fuego
celebraron ayer una fiesta Full
Monty, en una conocida discoteca del
Paseo Marítimo para recaudar fondos (la
idea era conseguir 3.000 euros) con motivo
de las Olimpiadas de policías y bomberos
del año próximo en Adelaida
(Australia).
Durante la fiesta hubo
un desfile de 8 bomberos acompañados de
espectaculares modelos femeninas de Calvin
Klein al que le siguió un gran fin de
fiesta con un show en vivo a lo
Full Monty protagonizado por algunos
de los esculturales componentes del cuerpo
de bomberos de Palma, que subieron varios
grados la temperatura de las féminas que se
encontraban en el local y que no dudaron en
ayudar a desnudarlos.
Las entradas
con un precio simbólico de 3 euros por
persona y en las que se podía leer
«colabora con tus bomberos» practicamente
se agotaron y un público mayoritariamente
femenino llenó el aforo del local.
El
Cuerpo comentó que este año no había
ediatdo un calendario porque «el mercado
está muy saturado».
Jacinto Capó, de
40 años, será el bombero que participará en
las Olimpiadas y competirá en la prueba de
oftalón. «Espero conseguir medalla a pesar
de que el nivel será muy alto», aseguró
Capó.
El Cuerpo de Bomberos de Palma
fundado en 1897, pretendía con esta
iniciativa subvencionar su participación en
las Olimpiadas de su gremio de 2007, que se
celebran por segundo año consecutivo y en
el que compiten fuerzas de seguridad
ciudadana de todo el mundo. Un total de 65
disciplinas son las que acogerán las pistas
y polideportivos de Adelaida, que cobijarán
desde el deporte más tradicional hasta
variantes específicas directamente
relacionadas con su actividad profesional.
Los bomberos de Palma celebraron ya
en 2004 y en 2005 sendas fiestas en las que
algunos de ellos protagonizaron un
streap tease con motivo de la
presentación de un calendario editado con
fines benéficos. En el calendario de 2005,
algunos miembros del cuerpo aparecian con
los torsos descubiertos y otros
completamente desnudos. Eso sí, sosteniendo
un hacha estratégicamente colocado. «Hemos
dado más protagonismo a los bomberos con
una imagen mucho más cuidada», apuntó en su
día el diseñador de la iniciativa,
Alejandro Clavo.
Una parte del
dinero recaudado con el calendario fue a
parar a la Agrupación Cultural y Deportiva
de los bomberos. Sin embargo, la mayor
parte se la llevó la ONG Bomberos sin
Fronteras que empleó los fondos en labores
humanitaria para los desfavorecidos.