M. A. RUIZ / E. COLOM
PALMA.– Jaume
Matas la sacó del avispero político de
Andratx en 2003 y la envió a apagar el
incendio desatado en la Conselleria de
Agricultura. Margalida Moner (Andratx,
1942) llegó, serenó los ánimos con su porte
afable y se puso a trabajar armada más de
sentido común y tecnocracia que de
erudición ideológica. Tres años y tres
meses después, el hacha de la guerra del
campo está enterrada. Pero su Andratx
natal, de donde salió tras ocho años como
alcaldesa, arde como nunca. Han pasado 33
días desde la detención de su ex socio y
sucesor en la alcaldía de Andratx, Eugenio
Hidalgo. El tiempo que Moner ha tardado en
romper su hermético silencio. –¿Sería
bueno que el PP vuelva a pactar con Unió
Mallorquina tras las próximas
elecciones?
–La dirección del partido
hará lo que crea más conveniente. Yo soy
una más, pero si el PP gana por mayoría no
veo por qué tiene que pactar con nadie. Si
me piden opinión la daré: si la voluntad de
los ciudadanos es darnos la mayoría, es
para que gobernemos nosotros.
–Usted que
ha sido alcaldesa, ¿le consta el malestar
de muchos alcaldes del PP que sienten que
el Consell sabotea sus proyectos?
–UM
hace su trabajo y tiene un instrumento que
es el Consell. Dicen que pactar enriquece,
pero es un cuento chino: todo el mundo sale
a ganar, y si no gana, busca la manera de
llevar su proyecto adelante. Cuando fui
alcaldesa, siempre necesité a alguien para
gobernar y la primera puerta a la que llamé
siempre fue la de UM. Conociendo a la gente
del pueblo (no hablo de la cúpula del
partido) entendía que sus ideas son las más
afines al PP. De hecho, en mi primera
legislatura, del 91 al 95, ya goberné con
un pacto PP-UM.
–Pero luego les salió un
socio más peligroso, Eugenio
Hidalgo...
–Cuando goberné con él siempre
respetó lo pactado. Durante los doce años
que estuve en Andratx, fuese quien fuese
nuestro socio, aplicamos nuestro programa
sin pelearnos y sin montar números, que es
lo que quieren los ciudadanos. Cuando salen
los resultados [electorales] que salen, hay
que conformarse y esforzarse por
gobernar.
–Tras la detención de Hidalgo,
Matas reveló que usted ya le había avisado
de que no era de fiar. ¿Qué le llevó a
pensar que no era el socio más
deseable?
–Avisé de que este señor sólo
podía traer problemas porque yo lo conocía,
solo faltaría que ahora dijese que no lo
conozco. Avisé al partido de que no
entendía ciertas cosas. Hacer alcalde
cuatro años a una persona que no es de tu
partido es algo que no he entendido nunca.
Y después de lo que pasó a lo largo de esos
cuatro años, ahora rompo, ahora te dejo, y
no saber aguantar en su sitio... tampoco va
con mi manera de pensar. Pero no quiero
decir que lo hicieran bien o mal, yo no soy
dirigente de mi partido. Yo dije lo que
tenía que decir en su momento, el partido
decidió otra cosa y yo he callado, he
estado en mi sitio.
–¿Y qué le contestó
Matas?
–Yo nunca espero contestación,
sólo informo. Digo lo que he de decir y
después el partido toma su decisión.
–A
la hora de pactar, ¿Hidalgo siempre exigía
Urbanismo?
–Ahora todo el mundo se
obsesiona con eso, pero también UM quiso el
Urbanismo con firma delegada cuando
gobernó. Y también lo pidió el PSOE al
pactar con UM. Cuando ambos partidos
gobernaron con Hidalgo no dijeron ni una
palabra, no denunciaron nada, y era el
mismo señor. A mí el Urbanismo nunca me ha
interesado, no me gusta. En mi último
pacto, que acabó en 2003, este señor tenía
que ser el alcalde y yo tenía que asumir
Urbanismo, pero renuncié. Lo asumió el
último año Juan Carmelo Massot y yo pasé a
llevar Hacienda. El Urbanismo es muy
complicado y a mí me gusta hacer otras
tareas, pero tiene que haber alguien que lo
haga.
–¿Pactaron que Hidalgo fuera
alcalde entre 2002 y 2003?
–Ése fue el
acuerdo, él sería alcalde el último año y
Urbanismo iría para la alcaldesa, pero
cuando nos sentamos dije que no era lo mío
y que no lo haría bien.
–¿Por qué el
Urbanismo es tan tentador para todos los
partidos?
–Para mí no lo es. Cuando fui
alcaldesa procuré gobernar con toda la
honestidad del mundo y estuve todas las
horas que hicieron falta y más en el
Ayuntamiento. De noche y de día. Pero todo
se decidía dentro del Ayuntamiento, no en
una comida o en una cena.
–¿Le preocupa
que la Fiscalía investigue expedientes de
su etapa?
–Si me citan y tengo que
comparecer, lo haré sin ningún problema.
Tengo toda la tranquilidad del mundo de que
no hice nada que no fuese ajustado a ley.
Nunca firmé algo que no viniese con los
informes favorables de los técnicos y del
secretario. Siempre me fui a dormir muy
tranquila.
–¿Por qué abandonó el
Ayuntamiento en 2003?
–Me fui yo, nadie
me sacó fuera. Después de los resultados
electorales, no me sentí bien y decidí que
había acabado. A pesar de que habíamos
ganado, porque sacamos 1.550 votos y el
segundo 1.030. Pero pensaba que el pueblo
debería haber considerado más el trabajo
que hicimos desde el PP. Renovamos la red
de agua potable sin que los ciudadanos
tuvieran que pagar contribuciones
especiales, reformamos el Port d’Andratx,
hicimos un Instituto, un Ayuntamiento nuevo
y el que aún hoy es el mejor polideportivo
de Mallorca...Si no hicimos más es porque
no lo supe hacerlo mejor.
–¿Con qué ojos
veía que se siguiera urbanizando
inexorablemente el litoral de
Andratx?
–Si las licencias llegan con los
informes favorables de los técnicos, no
puedes negarte a firmar, aunque muchas
cosas no me gustaban como ciudadana.
También he de decir una cosa: no fui capaz
de aprobar unas normas subsidiarias y hoy
pienso que a alguien no le interesaba que
se aprobaran. No sé a quién, si al
Ayuntamiento o al Consell o a quién. Nunca
pedí al equipo encargado de redactar las
Normas nada para un particular; siempre lo
hice todo por el bien del municipio de
Andratx. El entonces alcalde de Sóller,
Ramon Socías, había conseguido que el
Consell le aprobara parcialmente las Normas
y pedí lo mismo. Esperaba evitar al menos
que se urbanizara más el casco urbano, pero
no me lo admitieron bajo ningún concepto.
Habíamos previsto límites de altura en
función de la anchura de las calles: en la
mayoría planta baja y un piso, o hasta tres
plantas, y sólo en una calle se permitía
hasta un máximo de cuatro plantas. Así
hubiéramos salvado la tipología de Andratx,
pero no hubo manera de que el Consell lo
aprobara. Lo habían hecho en Sóller y no
quisieron hacerlo con Andratx.
–Cuando ya
era consellera de Agricultura, ¿sabía que
Jaume Massot seguía acudiendo al
Ayuntamiento pese a ser ya director general
del Govern?
–Oía rumores pero nadie lo
quería confirmar. Jaume estaba vinculado al
municipio por muchos motivos, su vida
profesional ha discurrido en Andratx y no
es descabellado que le pidieran consejos.
No es tan extraño.
–¿Qué le parece que el
juez ordene ‘pinchar’ el teléfono del
secretario general del PP y al cabo de una
semana las conversaciones intervenidas
salgan publicadas en varios medios?
–Eso
no debería pasar porque estamos en un
estado de derecho en el que, si te pinchan
el teléfono, debe hacerse cumpliendo
estrictamente la ley y no porque me quieran
oír decir no sé qué.
–¿Hay cierta
psicosis en el Govern de que pueda haber
más teléfonos intervenidos?
–A mí me da
igual, el mío lo pueden pinchar
tranquilamente. Lo que no veo normal es que
luego se publiquen esas
conversaciones.
–¿Cómo valora la
intervención de la Fiscalía en la Operación
Voramar?
–Como andritxola, no creo que
fuera necesario ese despliegue en el
Ayuntamiento. Ha sido sobredimensionado. Se
hubiera podido hacer de otra forma. Aunque
por supuesto la Justicia debe emplear los
medios que sean necesarios, dentro de la
Ley.
–¿Por qué el Consell se niega a
asumir el Urbanismo de Andratx a pesar de
que se lo han pedido el juez y el
Ayuntamiento?
–El Consell debería haber
actuado de oficio para controlar el
Urbanismo de Andratx si no se estaban
haciendo las cosas bien. El hecho de que no
hubiera ninguna actuación de oficio cuando
UM gobernó el Ayuntamiento da que
pensar.
–¿Tiene intereses urbanísticos en
Andratx la gente que controla el Consell?
–No lo sé, no quiero pensar algo así.
Sólo sé que se negaron a aprobar
parcialmente las Normas ¿Por qué? Que lo
digan ellos.
–¿Es usted partidaria de que
se proteja Cala Blanca?
–Sí. ¿No hay que
preservar? Pues Cala Blanca es lo único
virgen que queda en la costa de Andratx. Si
se han desclasificado tantas urbanizaciones
y se llenaron la boca con la moratoria, no
entiendo por qué no desclasifican ahora
Cala Blanca.
–¿Qué desenlace cree que
tendrá el caso judicial?
–No puedo
saberlo. Al final siempre se hace justicia
y el tiempo pone las cosas en su
lugar.
–¿Cree que Munar ya tiene decidido
pactar con Antich en 2007 si el PP no
obtiene mayoría absoluta?
–Sé lo que he
leído en la prensa. En las elecciones
siempre hay sorpresas y a veces luego los
políticos tenemos que tragarnos lo que
dijimos porque interesa gobernar.
–¿Cree
que Pere Rotger sería buen presidente del
Consell?
–Sí. Por qué no.
–Hay quien
dice que UM está tentando a Rotger...
–No
creo que se le pase por la cabeza cambiar
de partido para ser presidente del Consell.
En el PP tiene el rol que le toca y tiene
un puesto importante, que es la presidencia
del Parlament.
–¿Qué le parece que el
Consell de Mallorca haya repartido ya más
de 4 millones de euros entre asociaciones y
empresas creadas por altos cargos de UM y
del propio Consell?
–Cuando un político
reparte y gestiona dinero público debe ser
muy escrupuloso, porque ese dinero no es
suyo, sino de todos. Las subvenciones
tienen que generar un beneficio a la
sociedad y no sé si en este caso ocurre
así.
–¿Le parece ético que Munar
transporte la grava con la que se
construyen las carreteras que
adjudica?
–Si le dejan hacerlo y puede...
Cada uno tiene la ética que
tiene.
–¿Vendería usted un solar público
por la mitad de lo que se ofrece en una
puja, como ha hecho Munar con Can
Domenge?
–¡No, sólo faltaría! ¡Y si se
puede vender por el doble, mejor! Pero
nunca he sido de vender sino más de
comprar. Cuando fui alcaldesa me guié por
conseguir el máximo para los ciudadanos con
el mínimo coste posible.
–¿Cuál es su
futuro político a corto plazo?
–No lo
tengo pensado. Han dicho de todo sobre mí,
me han puesto de número dos en Calvià, de
tres... ¡pero si no lo sé ni yo!
–¿Por
qué la Conselleria necesita gastarse 600.00
euros públicos en un estudio sobre el
sector agrario? ¿No podían hacerlo los
técnicos de su departamento?
–Si este
estudio nos marca el camino adecuado para
el sector agrario, estará bien gastado. Lo
que no se puede hacer es malgastar el
dinero ni montar historias desde la
Conselleria: sólo con Prilac se fueron más
de 600.000 euros, eso es fundir el dinero.
Y en publicidad, el Govern del Pacte se
gastó 5.000 millones de pesetas. Ya tenemos
el primer borrador y el próximo día 11 nos
reuniremos con el equipo redactor para
revisarlo. Creo que va a ser de un gran
provecho para el sector.