El calentamiento progresivo del planeta
provocará que de aquí a 20 ó 30 años, en el
archipiélago balear, los veranos sean
«insoportables», con un incremento previsto
en la temperatura media de entre tres y
cuatro grados, mientras que los inviernos
tendrán unas temperaturas más suaves y
habrá un descenso de un 20% en las
precipitaciones. Así lo aseguró
recientemente el Director del Centro
Meteorológico Territorial de las Islas
Baleares, Agustí Jansà, durante la
Conferencia El cambio climático en las
Islas Baleares
La escasez de
precipitaciones se notará sobre todo en las
islas de Mallorca y Menorca, provocando
épocas de sequía y afectando a la
vegetación autóctona muy necesitada de
agua. De entre la población balear, los
sectores más afectados por este aumento de
las temperaturas, serán las personas de
edad avanzada y los niños en menor
término.
Los cambios de temperatura
también afectarán al mar, favoreciendo la
aparición de fenómenos marítimos como las
rissagues, que afectarán
principalmente al Puerto de Ciutadella y en
menor medida a otros puertos como Porto
Colom o Porto Cristo.
El nivel del
mar será otro de los damnificados por el
cambio climático según Jansà, a pesar de
que sus efectos sobre él serán más lentos.
Se prevé que para finales de este siglo el
nivel del mar haya aumentado alrededor de
medio metro, causando una salificación de
las zonas próximas a las playas e incluso
podrían desaparecer playas enteras en las
zonas costeras completamente
planas.
Respecto a la posible
aparición de fenómenos meteorológicos
propios de climas tropicales en el
Mediterráneo, el experto aseguró que
«existen muchas dudas» sobre el tema y que
todavía no se sabe a ciencia cierta si el
aumento planetario de las temperaturas
provocará en el archipiélago balear el
incremento de fenómenos atmosféricos tales
como los ciclones, huracanes o las grandes
tormentas tropicales.