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EL MUNDO OPINA
Cambio evidente
La bajada de las temperaturas y las
notables precipitaciones de las últimas
semanas nos han hecho olvidar que padecimos
el mes de noviembre más caluroso de los
últimos treinta años. Un registro que ha
ayudado a subir la temperatura media en
Baleares para 2006 hasta los 18,1 grados de
media. Una barbaridad si la comparamos con
la alcanzada en 2005 (16,1 grados) o con la
media de los últimos 30 años (17,1 grados).
Los efectos del calentamiento global se han
dejado notar en un año que será recordado
por un interminable verano, que ha causado
cuantiosas pérdidas en el sector primario y
ha trastocado el ciclo biológico de los
árboles frutales. El progresivo aumento de
las temperaturas desde finales del siglo
XIX es un hecho constatable que ha supuesto
en la práctica la desaparición de la
estaciones intermedias -primavera y otoño-
y la prolongación de los meses de invierno
y verano. No podemos seguir de brazos
cruzados.
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