MARIONA CERDÓ
PALMA.- Los
científicos pronostican que el cambio
climático provocará una reducción de las
precipitaciones de un 29% dentro de un
siglo. Así se desprende de un estudio
elaborado por especialistas de la
Universitat de les Illes Balears (UIB) y
difundido por la Conselleria de Medio
Ambiente del Govern.
Según esta
investigación, está confirmada la
existencia de una tendencia a que disminuya
la precipitación anual media a un ritmo
aproximado de 200 milímetros cada 100 años,
lo que se traduce en la reducción del 29%
anteriormente mencionada. Además, los
ritmos de pérdida de precipitación durante
las estaciones más lluviosas serán del 50%
en invierno y del 45% en el otoño.
El
estudio también indica que aumentará la
frecuencia de días de precipitación muy
intensa y poco intensa, al tiempo que
disminuirán los días de lluvias moderadas.
Otro de los datos que aporta es que existe
una ligera tendencia hacia la
desestacionalización de la
precipitación.
Por otra parte, las
consecuencias del cambio climático no sólo
se traducen en cambios de la temperatura y
las precipitaciones, sino que afectan
también al modelo económico balear y más
concretamente al turismo de las Islas. La
subida de los termómetros, la falta de agua
potable y, sobre todo, el ascenso del nivel
del mar amenazarán seriamente en las
próximas décadas la pervivencia de la
principal actividad económica del
Archipiélago.
Modelo
turístico
Así lo aseguran los
expertos, quienes advierten de que el
turismo será sin lugar a dudas uno de los
sectores más afectados por el calentamiento
global. Y no es de extrañar, puesto que las
previsiones de los meteorólogos pronostican
para dentro de 100 años incrementos de las
temperaturas de hasta 7 grados centígrados,
descensos de las precipitaciones del 30% y
subidas del nivel del mar de hasta un
metro.
Unas circunstancias que a la
fuerza tienen que poner en peligro el
modelo turístico de sol y playa de
Baleares. Un estudio elaborado por el
Ministerio de Medio Ambiente y la
Universidad de Cantabria asegura que las
playas del Archipiélago habrán retrocedido
16 metros en 2050, un hecho que supondría
directamente la desaparición de muchos
arenales de las Islas.
La
construcción en la primera línea de costa y
la alteración constante de los ciclos
naturales han eliminado las defensas del
ecosistema ante una subida brusca del nivel
del agua. La costa posee un sistema natural
de regeneración que la prepara para el
aumento del nivel del mar. Las piezas
fundamentales de este mecanismo son, en
líneas generales, las dunas, la vegetación
y la posidonia oceánica.