Los cambios anuales de la meteorología
constituyen fluctuaciones puntuales
enmarcadas en una tendencia a largo plazo
que en términos generales indica un aumento
cada vez mayor de la temperatura. De esta
manera, la bajada de las temperaturas de
2005 supondría una situación excepcional
mientras que la subida de los termómetros
de 2006 indicaría una recuperación de la
tendencia.
Concretamente, los
expertos en meteorología y cambio climático
prevén que las temperaturas máximas podrían
subir a un ritmo de cinco grados cada 100
años y las mínimas a una progresión de seis
grados cada siglo.
El cambio
climático, producido por el efecto
invernadero, está provocando un aumento de
las temperaturas, «que se ve de manera más
clara en verano» y se percibe en menor
medida en invierno, según explicó el
Director del Centro Meteorológico
Territorial de las Islas Baleares, Agustí
Jansà, durante la Conferencia El cambio
climático en las Islas Baleares.
Jansà explicó que los cambios de
tiempo se producen normalmente por las
«variaciones de la atmósfera», mientras
que, el cambio climático viene originado
por cambios en el comportamiento de la
atmósfera a gran escala, como el hecho de
que el mes de octubre haya sido
«anormalmente cálido» en los últimos 10 ó
15 años.