Acabar el año en domingo es obvio que
encomienda al siguiente empezar la semana
al completo, un estreno de calendario que
en el lado bueno tiene recibir las
campanadas eliminado el muermo ese de los
lunes, que deberá esperar cuestión de días
para hacerse notar de nuevo. Este cuaderno
no se cae del 2006 por cuestión de horas, y
también por cuestión de horas escribo sobre
el Blue Jazz Club Saratoga en este 2006.
Sheela Gathright estaba allí.
Se nos
va el 2006 dejando el rastro de dos nuevos
locales abiertos para dar acogida a la
música en vivo, el jazz preferentemente. Me
llama la atención que desde la página en la
red de Blue Jazz Club se explicite su unión
a otras iniciativas «como el Jazz Voyeur
Fest en una apuesta clara por un estilo de
música, el jazz, que cada vez tiene más
incondicionales en Mallorca». Lo digo
porque sabido es que el Jazz Voyeur es un
proyecto global, que también contempla un
local de música en vivo, abierto a pocos
metros del Saratoga.
Filosofía de
buen colega justificada ampliamente por ser
cuestión de sobrevivir estos dos locales
que se complementan. Ahora de lo que se
trata es de afianzarnos el gesto de moverse
y plantarnos en un ambiente de esas
características. Me gusta especialmente
Jazz Voyeur Club, porque ha sabido mantener
el clima que tan buenos momentos nos
procuró el pasado inmediato, cuando en la
bahía se vivían noches que merece la pena
recuperar.
La séptima planta del
Hotel Saratoga no solamente tiene vistas a
la bahía sino que más o menos triplica el
aforo del Jazz Yoyeur Club. Las citas son
los jueves y viernes a las 23 horas y se
puede cenar a partiir de las nueve de la
noche. Sin embargo su ambiente sobradamente
cool a mí, particularmente, no me
va. Buena parte de quienes desfilan por su
escenario también han acudido al Jazz
Voyeur, y la percepción es bien distinta.
Es la principal diferencia entre ambos
locales, pero los dos son igualmente
necesarios.
Esta semana Miquel Nadal,
como candidato de UM a la alcaldía de
Palma, proponía recuperar el antiguo
Festival de Jazz de Palma y además impulsar
un gran festival cinematográfico. Suena
bien... si no fuera porque el Consell de
Mallorca tiene las competencias de Cultura,
y Nadal es actualmente su vicepresidente,
institución que conviene recordar no se ha
distinguido precisamente por dar un apoyo
decidido al Jazz Voyeur Festival, que ya
existe y por lo tanto no hace falta
'recuperarlo', y tampoco al agónico
Europfilm que era el embrión de un 'gran
festival cinematográfico', y desde luego a
pesar de su modesto presupuesto (por falta
de apoyo) es, sin duda, la convocatoria que
mayor resonancia social ha
tenido.
Bienvenida la buena intención
de Miquel Nadal, aunque suena a hueco, y
ojalá me equivoque. El jazz y el cine
necesitan apoyo.
«¿Quién ha pasado
por el Saratoga, además de Sheela?». Toma
nota, Lou: Perikàs Jazz Reunion, Daniel
Roth Quartet, Apache Band, Luis Depestre
Quartet, Ruben Andreu Quartet, Palma Jazz
Quartet, Manfred Kullmann Trío...