M. A. F
PALMA.- El conseller de
Medio Ambiente, Jaume Font, no quiere
esperar a que entre en vigor, dentro de
varios meses, la Ley del Paisaje que el
Parlament está tramitando a instancias del
Consell de Mallorca.
Como la
aprobación del texto no tendrá lugar,
probablemente, hasta la próxima
legislatura, el Govern se ha adelantado a
Munar y ha incluido en la Ley de
Acompañamiento de los Presupuestos de 2007,
que entra en vigor el próximo 1 de enero,
distintas medidas para proteger el
paisaje.
Concretamente, el PP ha
incluido una enmienda en la Ley de
Acompañamiento que obligará a incluir un
plan con medidas correctoras de
rehabilitación del paisaje en todos los
grandes proyectos que están sometidos a un
estudio de impacto ambiental.
Es
decir, que a partir del próximo día 1, no
se podrá urbanizar una zona o, por ejemplo,
construir una carretera, sin elaborar un
«estudio de incidencia paisajística» que
incluya «medidas protectoras, correctoras o
compensatorias» para reparar los daños
causados en el medio ambiente. La
disposición adicional incluida en la Ley de
Acompañamiento no determina en qué
consistirán estas medidas, que deberán ser
asumidas y ejecutadas por el
promotor.
En cualquier caso, el
Govern ha querido recoger el espíritu de la
Ley del Paisaje remitida por el Consell de
Mallorca al Parlament el pasado 17 de
julio. El conseller de Territorio del
Consell insular, Bartomeu Vicens, defendió
el texto argumentando que la nueva norma
asegurará el «derecho» a disfrutar de
«determinadas perspectivas» y de las
«postales» con las que se promocionan las
islas.
Por su parte, durante el
debate de admisión a trámite del proyecto
de Ley en la Cámara autonómica, el
vicepresidente del Govern, Miquel Nadal,
calificó la iniciativa de «pionera,
necesaria, coherente y muy valiente». La
propuesta, que se basa en el Convenio del
Paisaje aprobado por el Consejo de Europa
en 2000, tiene como principal propósito
defender lo que constituye «un valor, sobre
todo y fundamentalmente, económico» por la
importancia de los espacios naturales y
urbanos del archipiélago para la promoción
turística, dijo Nadal.
Una tasa
por construir
«Nuestro paisaje es
un indicador de la calidad de vida»,
resaltó el número 2 de Munar, para
quien «el valor jurídico a proteger»
quedará amparado, si se aprueba la norma
que propone, por los catálogos de zonas
protegidas, la elaboración de estudios de
incidencia paisajística para respaldar
proyectos que afecten al territorio y la
constitución de una Comisión del Paisaje.
El proyecto de Ley del Paisaje
incluye además la creación de un fondo
económico que se nutriría de un canon de
entre el 0,5 y el 1 por ciento que gravará
la construcción de viviendas unifamiliares
y las actividades de interés general que se
realicen en suelo rústico, lo cual, según
las estimaciones del CIM, supondrá la
recaudación de entre 5,2 y 10,4 millones de
euros al año.
Ya en aquel momento,
el pasado 30 de septiembre, el conseller de
Medio Ambiente, Jaume Font, anunció la
voluntad del Govern de incluir en la Ley de
Acompañamiento de Presupuestos una orden
según la cual todos los proyectos que
requieran de evaluación de impacto
ambiental serán sometidos también a un
estudio de incidencia paisajística.
La proposición de UM busca dotar al
paisaje de herramientas jurídicas con el
fin de protegerlo y rehabilitarlo en caso
de que sea necesario. Para ello, estipula
una serie de mecanismos. En primer lugar, y
si la ley es aprobada por el Parlament, se
pretende catalogar tanto el paisaje del
medio natural como el urbano. Se
establecerían, de esta manera, tipologías
de paisaje y espacios a proteger.
Sin embargo, desde el PSM se afirma
que Maria Antònia Munar tenía otros
mecanismos previos para proteger el medio.
«Podría haber incluido dentro del Plan
Territorial Insular esta figura o presentar
una enmienda a la ley del Suelo [del
Govern] y no tener que impulsar una ley que
sólo responde a una imagen cosmética»,
señaló.
Para Alorda, UM está
«arrepentida» de la imagen «destructiva»
que ha conseguido aliándose con el PP y,
por ello, ahora intenta corregirlo: «Lo
primero que tendría que hacer es romper el
pacto de grava».