EL MUNDO
PALMA.- Mañana sábado se
entrega, junto con EL MUNDO, un nuevo
volumen de la colección Historia de las
Islas Baleares. Se trata del tomo 16,
que lleva por título Patrimonio
Histórico y Artístico. Prehistoria e
Historia Antigua y es el primero de los
cinco apéndices que completan esta
magnífica obra.
El tomo comienza con
una serie de artículos históricos sobre la
alimentación de las Islas Baleares en la
Prehistoria y las grandes civilizaciones de
la antigüedad, donde se relata el tipo de
alimentos que se consumían en época púnica,
griega y romana.
Continúa con una
exhaustiva descripción de cada uno de los
monumentos documentados hasta la fecha y
correspondientes a la Prehistoria, la época
Púnica y Roma.
Entre los primeros
figuran el monumento funerario de Ses
Roques Llises, paradigma de sepulcro
megalítico de Baleares excavado en 1974; el
poblado talayótico de Son Ferrandell; el
poblado de Son Mercer de Baix, con su
particularmente destacable Cova des Moro;
Ses Païses; Sant Agustí Vell; Cova des
Mussol; Cova des Càrritx; la Naveta d'Es
Tudons; Son Real, conocido también como
Cementeri des Fenicis; o Sa Comerma de Sa
Garita, la construcción más enigmática de
la prehistoria menorquina.
También
se aporta un interesante estudio del
espacio doméstico talayótico a partir de la
casa 2 de la Torre d'En Galmés, realizado
en el año 2002 por un equipo de profesores
y estudiantes de doctorado de la
universidad estadounidense de Boston.
Además, se incluyen dibujos y planos de
algunos de los yacimientos excavados, como
es el caso de la Cova de la Punta en
Pollença, donde se reconstruye uno de los
ataúdes tauromorfos allí
encontrados.
De época púnica destacan
el edificio Alfa de Puig Morter; Puig de
Ses Torretes; Can Sergent en Ibiza, el
único yacimiento de época prehistórica en
el que existen evidencias funerarias; el
monumento megalítico de Ca Na Costa, en
Formentera; el Santuario de Es Culleram; o
Sa Caleta, el asentamiento fenicio cuya
fundación se remonta al siglo VIII a.
C.
En cuanto a época romana, se
describen monumentos como el campamento
militar del puerto de Sanitja; o la Torre
d'En Galmés, en Alaior, el mayor poblado
talayótico documentado hasta la fecha con
sus seis hectáreas de
superficie.
Entre las muchas
aportaciones interesantes de este volumen
encontramos el análisis de los planos
parcelarios de los centros históricos de
algunas ciudades de Baleares. También el
plano del teatro romano de Palma, que se
supone estuvo en la manzana comprendida
entre las calles Jovellanos, Pelaires y la
Plaça de Joan Carles I.