«¿Ya nadie puede hablar en privado
dentro del PP? ¿Ni por el móvil, ni en una
reunión privada con un equipo de
colaboradores? ¿Todo lo que nosotros
digamos en privado va a salir publicado?
¿Qué estado democrático es éste?».
Son las preguntas que ayer lanzó el
portavoz popular Fernando Rubio,
durante su rueda de prensa semanal, tras
ver cómo algunos medios de comunicación
publican incluso las llamadas telefónicas
del conseller Rodríguez pinchadas
por el juez instructor del caso
Andratx. El último episodio se produjo
el miércoles, cuando la agencia Europa
Press difundió un teletipo con un extracto
de la conversación que el conseller
Rodríguez había mantenido por la mañana con
sus colaboradores para preparar su
comparecencia parlamentaria de
hoy.
Según dicho teletipo, el titular
de Interior habría anunciado a su equipo:
«No voy al Parlament como un cordero
degollado, me los voy a comer con sopa. Voy
como un responsable político que merece
apoyo, y no de rodillas».
En dicha
reunión, Rodríguez habría confesado que el
pasado día 29 telefoneó al fiscal jefe del
Tribunal Superior de Justicia de Baleares,
Bartomeu Barceló, para quejarse por la
intervención de la Fiscalía en Andratx.
«¿Fue esto lo que movió al fiscal
anticorrupción a pinchar mi teléfono?», se
pregunta Rodríguez según Europa Press,
«pues no lo sé, pero desde luego le sentó
muy mal que yo dijera que la Guardia Civil
estaba actuando sin ningún soporte legal».