R. GABALDÓN
MANACOR.- El Pleno de
Manacor aprobó ayer por unanimidad
suscribir un convenio de colaboración entre
el Govern y el Consistorio para la
restauración completa del antiguo vertedero
de la Ermita de Manacor. El antiguo solar,
que ahora alberga basura y malos olores, se
reconvertirá en más de 3 hectáreas de zona
verde y en un parque multiusos.
La
Agencia Balear del Agua y la Calidad
Ambiental, perteneciente a la Conselleria
de Medio Ambiente, invertirá 2,5 millones
de euros en restaurar completamente el
vertedero que funcionó durante más de 20
años de manera ininterrumpida. Sin embargo,
desde que se empezó a quemar las basuras en
Son Reus, la finca está precintada por la
orden de la Conselleria de
Sanidad.
Según el alcalde Antoni
Pastor, se trata del proyecto medio
ambiental más importante de la historia de
Manacor. Cabe destacar que desde el
abandono del vertedero, los vecinos han
venido denunciando numerosas
deflagraciones, pequeños incendios, humo
continuado y la presencia de todo tipo de
roedores y mosquitos. Asimismo, denuncian
el olor insoportable a putrefacción.
6 metros de
profundidad
El nuevo proyecto de
Medio Ambiente supondrá la desinfección
completa del vertedero de todas sus capas,
hasta 6 metros de profundidad; la
regeneración de la materia vegetal y la
incorporación de millones de toneladas de
buena tierra. Asimismo, se prevén plantar
miles de árboles, arbustos y flora.
El conseller de Medio Ambiente,
Jaume Font, y el alcalde de Manacor
firmarán en las próximas semanas el
convenio aprobado ayer en pleno. A cambio
de la inversión del Govern de 2,5 millones
de euros, la corporación cederá todos los
terrenos para que pueda elaborarse un
proyecto y ejecutarse las obras.
Como se recordará, en los últimos
cinco años se han producido más de 40
incendios en el antiguo vertedero. La
mayoría se pudieron sofocar fácilmente,
pero para apagar tres de ellos, fue
necesaria la intervención de varias
dotaciones de bomberos. Asimismo, y en al
menos dos años (2002 y 2004), los escombros
chamuscados permanecieron encendidos varios
días; por lo que fue necesario continuos
retenes de bomberos.
Hace dos años
que se prohíbe el vertido de cualquier
objeto, basuras, maderas y escombrerías.
Muchos vecinos aprovechan que no hay
vigilancia y, como durante muchos años el
vertedero de la Ermita era el municipal,
depositaban de madrugada materiales
combustibles.
Varias empresas
especialistas calculan que habrá que
retirar de la zona miles de toneladas de
basura que todavía no se ha descompuesto.